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3 de junio de 2012


La ciencia en la publicidad: ¿ciencia o pseudociencia?

La Pseudociencia es una afirmación, creencia o práctica que, a pesar de presentarse como científica, no se basa en un método científico válido, sino que le falta el apoyo de evidencias científicas o no podemos verificarla de una forma fiable.
Existe un gran debate sobre si la ciencia o pseudociencia se dan en la publicidad.

Podemos decir que hay un problema más amplio del hecho en que la publicidad se apoye en conceptos pseudocientíficos.
Hoy en día, necesitamos nuevas alternativas que poner en práctica para que los consumidores se fien del anuncio; ya que muchos de ellos, tratan de hacernos creer una serie de ventajas acerca de unos productos, que son totalmente distintos de la realidad.


La publicidad engañosa es aquella que utiliza mensajes con afirmaciones que son distintas a las características, las ventajas, los beneficios y/o los desempeños reales del producto o servicio y que inducen al error afectando el comportamiento económico de los consumidores o perjudicando a un competidor.
En este sentido podríamos afirmar que la publicidad se vale de la pseudociencia al ofrecer productos cuyas propiedades no están científicamente probadas.




Muchos de los anuncios de hoy en dia utiliza un lenguaje científico pero sólo en apariencia, para que así sus productos sean mas creibles y la gente los consuma mas.
Por ejemplo: Productos estéticos como, cremas, champus o tambien productos alimenticios asegurando que protegen a la persona, como por ejemplo, Actimel.

No es la primera vez que se recurre a la ciencia para vender un producto. La ciencia nos transmite seriedad y rigurosidad, por tanto, qué mejor que disfrazar una campaña publicitaria con un mensaje pseudocientífico para demostrar que nuestro producto es mejor que el de la competencia. Este el el metodo que untilizan muchas empresas para su comercializacion.

Productos adelgazantes, para el insomnio, contra la caída del cabello… son sólo algunos ejemplos de los llamados productos milagro que nos llegan a través de la publicidad pseudocientífica. Estos mensajes, que a priori parecen indefensos, constituyen un importante fraude desde el punto de vista económico y sanitario.

Otro claro ejemplo, es el famoso caso de las pulseras con holograma (Power Balance).
Hacen creer que provienen de la “medicina oriental”, sin embargo, esto no es cierto. 



Convencen a las personas afirmando que las frecuencias grabadas en el holograma de la pulsera equilibran esta frecuencia natural del ser humano, con lo que no solo sirven para mejorar el equilibrio, la fuerza y la elasticidad, sino que también curan dolores, estrés, mareos, fatiga, etc.

Pues bien, podemos comprobar que esto no es cierto, ya que un holograma no es más que una fotografía especial, que está registrada mediante un rayo láser en una emulsión sensible especial.
Por lo cual, un holograma no emite nada diferente a lo que podría emitir una fotografía convencional. Un claro ejemplo serían los billetes de euro y las tarjetas de crédito que también incorporan hologramas y no se percibe ningún efecto sobre las personas.

*Por lo tanto, podemos afirmar que la ciencia y la publicidad van ligadas de la mano.





Trabajo realizado por: Pedro González y Patricia Olivares







25 de marzo de 2009

Pequeñas marionetas (de María Carrión y Marta Jordana)

 

A la sociedad actual se la podría catalogar de inocente… lo más gracioso de todo es que a medida que vamos evolucionamos más listos nos creemos y más nos toman el pelo. ¿Quién se cree que en Australia el agua del grifo va en sentido contrario de las agujas del reloj, que si los chinos saltaran cambiarían la órbita de la Tierra, que los seres humanos solo usan un 10% del cerebro, que en el espacio no hay gravedad o que un rayo nunca cae dos veces en el mismo sitio? Pues la verdad es que todo el mundo y… ¿cuáles de ellos son verdad? NINGUNO. Parece mentira que hayamos estudiado una carrera universitaria y sigamos pensando que las gallinas puedan vivir sin cabeza, ¿acaso tu puedes?. Pero bueno ¿Cómo podríamos vivir nosotros sin esos anuncios de cremas maravillosas anti-celulíticas que con un nuevo producto, que a saber de donde diablos  se lo ha sacado, actúa como máquina del tiempo y hace que tengamos 10 años menos? Y como sabemos que son mentira los compramos. La verdad es que si… somos inocentes. Por eso hay que saber lo que compramos y si realmente sirve para algo porque como vulgarmente se dice “no está el horno para bollos”.

 

La finalidad de la publicidad es conseguir vender más y muchas veces pintan ciertos productos para venderlos, pero el problema es el modo en el que los pintan porque nos engañan y nos estafan. Por ello hay que tener cuidado con la publicidad engañosa, aquella que, de cualquier forma puede inducir a error o la que silencia datos fundamentales a sus destinatarios.

Ahora ¿Somos conscientes de todo lo que vemos y oímos? ¿Puede influir en la voluntad de las personas a través de mensajes subliminales?

Según se cuenta, en los años cincuenta un publicista de Nueva Jersey llamado James Vicary decidió comprobarlo. El famoso experimento consistió en insertar entre los fotogramas de la película Picnic mensajes de “beba Coca-Cola” y “coma palomitas” en flashes de menos de una milésima de segundo de duración. Según afirmó el propio Vicary, las ventas de palomitas aumentaron en un 58% y las de Coca-Cola en un 18%.

¿Podríamos decir que esto es un tipo de pseudociencia? ¿y si solo hubiera sido una mera coincidencia?

Podemos catalogar este ejemplo de mensaje subliminal como pseudociencia ya que sin bases científicas nos intentan demostrar algo, solo se basa en una estadística que podría haberse cumplido de todas formas.

Ahora pensemos... insertaren fotogramas en una película para vender palomitas no es lo que se dice demasiado grave pero ¿Podemos imaginarnos lo que esto significaría en, por ejemplo, en época de elecciones? Los de arriba pueden controlarnos, la pregunta es... ¿lo hacen? ¿de verdad somos sus pequeñas marionetas? 

 

En esto consiste la publicidad, convencernos de que necesitamos algo y en muchas ocasiones estas necesidades son irreales pero ellos siempre nos convencen, es decir que en cierto modo si que controlan nuestra mente y somos pequeñas marionetas (aunque la gente debería ser un poco más legal y no controlarnos, pero lo hacen) y muchas veces para persuadirnos utilizan vocabulario científico, por ejemplo para justificar porque su crema que reduce las arrugas funciona de verdad no como las otras, utilizarían palabras como colágeno en cápsulas o serum regenerador para convencernos de que es más eficiente. De esta manera se aprovechan de la ignorancia de la gente, que claro que pueden tener carreras universitarias pero a lo mejor piensan (influidas también por un bonito anuncio publicitario con una mujer muy joven) que ese componente es la solución, sin ni siquiera haber oído hablar de él en sus vidas.

 

La publicidad desde siempre, ha influido en nuestras mentes, al principio con simples carteles propagandistas, y luego con la aparición de la radio y de la televisión todavía más. Pero es en este momento, cuando la ciencia es un valor muy importante en nuestra sociedad que en muchos casos es incuestionable (aunque no todo el mundo sabe que hay muchas teorías y leyes científicas que no son del todo fiables), es cuando los publicistas están utilizándola para conseguir dinero. Esto se debe a lo que he dicho antes, que hoy en día hay mucha gente, los más ignorantes, que no cuestionan la ciencia, que se creen que porque algo sea "científico", es decir que venga adornado con términos de la ciencia y con la frase "científicamente probado" tiene que ser verdadero y bueno. 

 

Esto de no cuestionar jamás a la ciencia también nos lleva a creernos ciertos mitos científicos como puede ser que el agua cae en sentido contrario en el hemisferio sur o que al tirar una moneda desde un edificio muy alto puedes matar a alguien, aunque en mi opinión esto son simplemente habladurías y creencias de la gente pero que no creo que estén verdaderamente convencidos y además es simplemente por una clara falta de conocimiento científico, por ejemplo cualquier persona que haya estudiado un poco de física sabrá que una moneda no mataría ha nadie porque existe el rozamiento. Estos mitos no hacen daño a nadie, pero sin embargo la publicidad engañosa si, porque pierdes dinero y los mentiros se están lucrando con ello. Otro ejemplo en el que el mal uso de la ciencia lucra a la gente es en los fraudes científicos ya que en esos casos, se inventan algo científico para ganar dinero o fama como cuando un grupo de científicos crearon ellos mismos un cráneo de un supuesto homínido (el hombre de Piltdown) sólo para conseguir dinero. No todos estos fraudes son con ánimo de lucro, lo que sí tienen todos en común es que científicos demuestran sus teorías por medio de mentiras y trampas para conseguir ser reconocidos.

  Reconstrucción artística del cráneo del hombre de Piltdown, con una base de huesos craneanos humanos y parte de una mandíbula de mono (las partes más oscuras). Un fraude científico sobre la evolución humana

Un caso de fraude científico es el de Paul Krammerer que quería demostrar que las habilidades que los animales adquieren son heredadas por sus descendientes, y como no lo consiguió, insertó tinta china en las patas de los sapos (animales con los que experimentaba), de esta forma demostró su teoría pero por medio de engaños, afortunadamente, fue descubierto.

 

En el siguiente artículo del país, tratan algunos fraudes científicos (incluido el de Krammerer):http://www.elpais.com/articulo/portada/Fraudes/cientificos/elpepusoceps/20080106elpepspor_8/Tes

 

Desgraciadamente, como en todo, la ciencia también tiene cosas negativas como lo son estas, casos en los que o se burlan directamente de las personas en general (como en la publicidad y en los fraudes científicos) o se burlan de la comunidad científica y de los expertos inventando cosas o mintiendo sólo para ser reconocidos, que es el caso de los fraudes científicos. La manera de combatir los mitos y la publicidad es por medio de la educación científica, pero ¿como combatir a los científicos, que sabiendo mucho de la ciencia, pueden perfectamente mentir y engañar sin ser descubiertos?

 

Afortunadamente la mayoría de los científicos tienen otros objetivos y podemos seguir confiando en que ellos no nos engañarán, o eso creemos.