5 de mayo de 2014

Radiaciones en los teléfonos móviles


El uso de teléfonos móviles, ¿puede dañar a nuestra salud?

El teléfono móvil, instrumento que utilizamos diariamente y con el que muchas personas pasan el día entero junto a él,puede llegar a ser dañino para nuestra salud. ¿Hasta qué punto nos exponemos ante estas radiaciones emitidas por este artefacto?

En la naturaleza existen diferentes tipos de radiaciones, desde las radiaciones alfa, hasta las gamma.
La radiación es la emisión, propagación y transferencia de energía en cualquier medio en forma de ondas electromagnéticas o partículas. Estas radiaciones pueden ser no ionizantes (no tienen la suficiente energía como para romper los enlaces que unen los átomos del medio que irradian) o ionizantes (sí tienen suficiente energía como para producir ionizaciones de los átomos del medio o materia que es irradiado). En referencia a éstas últimas, las podemos clasificar en tres grupos:

  • Alfa: Con capacidad limitada de penetración en la materia pero mucha intensidad energética.
  • Beta: Algo más penetrantes pero menos intensas que las radiaciones alfa.
  • Gamma: Es la radiación más penetrante de todas.

radiaciones



Los móviles se comunican entre sí emitiendo ondas de radio a través de una red de antenas fijas denominadas «estaciones base». Las ondas de radiofrecuencia son campos electromagnéticos pero, a diferencia de las radiaciones ionizantes, como los rayos X o gamma, no pueden escindir los enlaces químicos ni causar ionización en el cuerpo humano.


Las radiaciones microondas, las cuales utiliza el teléfono móvil, son radiaciones no ionizantes, aún siendo de este tipo,hay muchas dudas sobre los posibles efectos del uso del teléfono móvil. Un estudio realizado (http://radiaciones.wordpress.com/2014/04/14/demuestran-mas-danos-en-el-adn-causado-por-la-telefonia-movil-nuevo-estudio/) ha demostrado que los teléfonos sí causan daños perjudiciales para nuestra salud. Para investigar esto, se estudió entre otras el daño que causaba en el ADN y el ROS, lo expusieron durante diversas horas desde 0,5-8h a una radiación electromagnética, luego con ciertas sustancias detectaron los daños causados, y los resultados fueron sorprendentes. Los indicadores el ROS, detectaron que habían subido, hasta el más alto nivel. Por lo que se demostró que sí que eran dañinas.

Otro estudio que confirmó que también causan daños (http://radiaciones.wordpress.com/2014/01/24/la-contaminacion-electromagnetica-de-baja-frecuencia-produce-rotura-del-adn-segun-un-estudio/)
(http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24401758?dopt=Abstract) aquí está el estudio en inglés.

Introducción:
Hoy en día las radiaciones de baja frecuencia no están consideradas peligrosas, o cancerígenas, aunque hay diversos estudios que confirman que también lo son. Para demostrar que éstas también son dañinas, se expuso durante un número de horas, las células a una frecuencia muy baja, de una manera alterna y continua, ambas. Los datos se recogieron 48h después del experimento.

Datos obtenidos:

Todas aquellas células que fueron expuestas a las radiaciones tenían un daño en el ADN, en comparación con aquellas que no estuvieron expuestas. Esto implica que las células del ADN pueden llegar a romperse, y por otra parte producir diferentes tipos de ROS, por lo que queda también mediante estudios demostrado que las radiaciones electromagnéticas sí causan daños.
An external file that holds a picture, illustration, etc.
Object name is 2052-336X-12-15-2.jpg
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3897901/figure/F2/

En estas gráficas, tomadas del estudio, podemos observar la disminución del ADN, la primera gráfica respecto a las longitudes, y la segunda con porcentajes.

Como se puede apreciar hay una diferencia considerables entre lo normal y cómo se comportan antes una radiación de baja frecuencia. Fijémonos por ejemplo en la primera columna de la gráfica B, como la cantidad de ADN, inicial en porcentajes es el principio de la línea negra, y cómo disminuye , final de la línea negro. Por lo que son datos a tomar en cuenta.

Por lo tanto Una vez analizados estos estudios, podemos plantearnos la distinción entre radiaciones ionizantes, y no ionizantes, si está demostrado que ambas causan daños importantes en nuestras células, no debería de haber una distinción entre ambas, ya que ambas son igualmente perjudiciales. 


Aunque hay diversos estudios que demuestran que sí que es dañino, todavía no se afirma del todo. Por eso  El Informe Steward encargado por el Gobierno del Reino Unido aconseja que los niños no usen el teléfono móvil más que en casos de emergencia. Existen organizaciones que, aludiendo a estos posibles riesgos, reclaman que se observe el principio de precaución y se mantengan las emisiones al mínimo.

Aquí un vídeo sobre la radiación electromagnética.









fuentes:








Opinión personal:

Nosotras utilizamos constantemente los teléfonos móviles, estamos todo el día con ellos y como realmente desconocemos el efecto que pueden causar, sería mejor dejar de utilizarlos tanto, ya no sólo por los efectos a largo plazo que puedan tener, sino simplemente porque pensamos que dependemos demasiado del teléfono. Hoy en día si no tienes chat, difícilmente quedas con tus amigos, es una dependencia muy grande la que tenemos.
Por otra parte, la tecnología ha avanzado muy rápido y se ha instalado en nuestras vidas como si nada, pero lo cierto es, que no hay ningún informe que confirme que estar expuestos a tanta radiación continuamente no causará ningún efecto, por eso pensamos que es mejor alejarse un poco de tanta tecnología y no estar todo el día con el móvil.

Artículo realizado por Arantx
a Contreras y Ana Pérez.

4 de mayo de 2014

A la caza de pseudocientíficos (Carlos Torregrosa y Daniel Tapias)



“Hay que tener la mente abierta pero no tanto como para que se nos caiga el cerebro” – Richard Feynman


La pseudociencia a día de hoy está muy extendida por la sociedad, pues hay mucha gente que cree en lo sobrenatural. En esto no hay nada de malo, pero puede ser bastante perjudicial para la vida de las personas que “tienen la mente demasiado abierta”. Sin ir más lejos, en Estados Unidos hay un 13% de la población (con un mayor porcentaje de mujeres que de hombres) que cree que existen personas con poderes sobrenaturales. Resulta curioso que exista esta distinción de género. Diversos estudios apuntan que los hombres supersticiosos tienden a creer en OVNIS o en conspiraciones gubernamentales. Pero el tarot, el horóscopo y demás lecturas del futuro son más comunes en revistas de público femenino.
Ejemplos muy claros de este tipo de personas serían Sylvia Browne, Leigh Catherine, Uri Geller y Sandro Rey. Gente que se vale de diversos métodos tales como lectura en frío e ilusionismo para ganarse la confianza de sus clientes. Por suerte, también hay otras personas que se dedican a demostrar que son unos fraudes. Y en este artículo vamos a actuar como ellos.


     Demostración de la carencia de poderes de los zahories
Un zahorí es un persona que coge un palo y se dedica a buscar agua con él. James Randi y otro trío de escépticos retaron a cambio de la suma de 40.000 $ a estos zahoríes para que superaran una prueba que demostraría si tienen poderes. Los zahories aceptaron la prueba, que consistía en localizar la única de las 10 tuberías por donde pasaba el agua o la única de las 10 cajas con un metal valioso (también se les atribuye la capacidad de poder encontrar metales con su palo). Los zahories fallaron la prueba. De los 111 intentos que hicieron tan sólo acertaron 15. Es decir un 12% de aciertos. Aquí está la prueba completa.


Ahora llegamos al punto en que nos hacemos una pregunta interesante: ¿Cómo es que los zahories generalmente acertaban al encontrar agua subterránea bajo el suelo australiano, y en la prueba no lo consiguieron? El propio vídeo responde a la pregunta. Este es un mapa de Australia y la superficie coloreada en azul son las zonas con agua subterránea:

PSEUDOCIENCIA1.png

Se puede observar que es difícil que un zahorí se equivoque al buscar agua subterránea en Australia. Sin embargo, en la prueba fallaron debido a la localización geográfica. No obstante, los zahoríes continúan creyendo que una entidad divina les ha otorgado poderes mágicos. Es decir, que creen en ellos mismos. ¿Deberíamos considerarlos estafadores? La respuesta es no, pues no todos los pseudocientíficos lo son. Sin embargo, si haces creer a los demás que tienes poderes, y sacas beneficios económicos por ello, entonces es otra historia. A continuación describiremos tres farsantes muy conocidos actualmente, y explicaremos su forma de estafar a la gente.


Ahora pasaremos a desarrollar los poderes mágicos de estos pseudocientíficos:


Sylvia Browne:

La recientemente fallecida, Sylvia Browne, afirmaba poder comunicarse con el mundo de los muertos. Con cada cliente cobraba nada más y nada menos que 700 dólares por sesión, las cuales podían durar como máximo 20 minutos y generalmente se hacían por teléfono.
Esta enigmática señora empezaba sus sesiones diciendo al cliente el nombre de su ángel de la guarda y luego se “comunicaba” con sus familiares difuntos. El cliente recibía gratificantes noticias del estilo a “ellos te siguen queriendo mucho”, “dicen que están muy a gusto en Cielo”... Es curioso que todos estos médiums no invoquen a personas que vengan del Infierno, sólo del Cielo.
La fama de esta señora fue aumentando conforme pasaban los años. Incluso se autoproclamó también como vidente. ¿Pero quién acudiría a una mujer que va soltando monsergas y nos cuenta cosas que son demasiado evidentes? Sin ignorar los 700 dólares por sesión... Pues resulta que una de sus fuentes de ingresos principales era la gente desesperada.
En un caso particular, trabajó para unos padres cuyo hijo había sido secuestrado. Pagaron a Sylvia por una sesión en la que ella les dijo que el secuestrador era de piel oscura, más bien hispano, que su hijo estaba muerto y la localización del cadáver de su hijo. 4 días después se encontró al hijo de esta pareja, que estaba vivo. Se capturó al secuestrador, que era de piel blanca. Evidentemente, el cuerpo del hijo no estaba en la localización señalada.
De esta mujer tan solo cabe mencionar dos cosas más. La primera, Sylvia Browne decía que si se trataba un caso o investigación policial, entonces trabajaría gratis, pero esto resultó no ser cierto, ya que al parecer seguía cobrando la tarifa habitual de 700 dólares. La segunda, Sylvia Browne aceptó la prueba que había propuesto James Randi sobre el millón de dólares, que consistía en demostrar la existencia de algo sobrenatural. Poco antes de empezar el desafío, se retiró.
Aquí hay un vídeo interesante sobre Sylvia Browne:



Uri Geller: 

Este hombre fue muy famoso en décadas anteriores. Uri Geller es un mago conocido por hacer cosas tales como doblar una llave, partir en dos una cuchara disolviendo el metal con sus dedos o dibujar lo mismo que tú, pero sin mirar. Impresionante ¿verdad? Estos son los mismos trucos que hacen muchos magos, la diferencia está en que ellos reconocen que es un truco, una ilusión. Mientras que este hombre decía abiertamente que hacía auténtica magia. Esa es la razón por la que, a pesar de haber sido descubierto haciendo trampas en numerosas ocasiones a día de hoy, es rico y sigue teniendo muchos seguidores.
Como estamos a la caza de pseudocientíficos, vamos a explicar brevemente en qué consistía uno de sus juegos, probablemente el más curioso de todos:
Este truco consistía en que Uri Geller se tapaba los ojos mientras un espectador dibujaba algo a sus espaldas. A continuación Uri Geller dibujaba lo mismo que este espectador (con algunas diferencias con respecto al dibujo original). De forma que quedaba algo así:
PSEUDOCIENCIA2.png
 Un curioso truco, sin embargo lo que Uri Geller hacía al darse la vuelta y taparse los ojos era esto:
PSEUDOCIENCIA3.png
Como podéis ver, usaba unos cristales que funcionaban a modo de espejo para ver lo que el espectador estaba dibujando a sus espaldas.
James Randi demostró que este hombre no era más que otro farsante, poniéndole a prueba en un show de televisión. La prueba consistió en ponerle delante un montón de objetos que él debía manipular. La diferencia con respecto a sus shows es que los objetos no los ponía Uri Geller. Dichos objetos consistían en cucharas y en un grupo de pequeños recipientes metálicos de los cuales algunos contenían agua y otros no. Como se muestra en esta imagen sacada del documental:

La prueba consistía, evidentemente, en manipular las cucharas y en separar los recipientes que tenían agua de los que no. Por lo que, al no ser una persona con poderes auténticos, fracasó en la prueba y quedó en evidencia delante de todo el mundo.
Es sorprendente la cantidad de fans y seguidores que sigue teniendo, pese a haber quedado como un fraude.
Aquí más trucos de Uri Geller descubiertos por James Randi:

Sandro Rey:

No todos los tarotistas y mediums son extranjeros. En España tenemos uno muy conocido llamado Sandro Rey. Con unos 13.900 seguidores en twitter, este hombre hace programas nocturnos en La Sexta, en los que la gente le llama y él les dice lo que deben hacer.
Hemos leído testimonios de personas que han acudido en su ayuda, y decían que la llamada le costó ni más ni menos que 60 €. Normalmente, este hombre hace uso de la lectura en frío, un recurso muy utilizado por estos farsantes, que consiste en dar una visión muy generalizada y casi evidente de lo que está pasando. Preguntando sutilmente, el propio cliente le da las respuestas. Y es que, al fin y al cabo, estas personas solo esperan oír lo que quieren oír, reproduciéndose diálogos así:


+ Al habla Sandro Rey, ¿nombre por favor?
- Eusebia
+ ¿Qué le preocupa Eusebia?
- Yo le llamo por mi marido.
+ Su marido se lo está haciendo pasar mal, ¿no?
- En realidad, mi marido ha muerto.
+ Ya, pero… ¿a que eso se lo está haciendo pasar mal? Lo mejor es que se olvide de su ausencia.
-Vale, gracias.
+ Bendiciones.


Y con una llamada así ya es 60 € más rico.
Por supuesto, su programa no sería tan famoso si no incluyese novedades cada cierto tiempo. Recientemente, por ejemplo, inventó una sección conocida como “Ronda Express”. En ella, cada persona permanece a la espera de su turno para comunicarle su problema. Cuando este momento llega, le explican qué les quita el sueño y Sandro rey da una respuesta. Antes de que puedan replicar si tiene razón o se ha equivocado, ya les han cortado la llamada con otra persona.
Otra innovación interesante son las gafas que vemos en la foto de arriba. Según se decía en el programa, eran unas gafas inventadas por unos científicos, las cuales estimulan la actividad cerebral y facilitan a Sandro la lectura del futuro.
No olvidemos que Sandro Rey nunca se equivoca, sino que él dice lo que va a pasar y, o bien no se le ha interpretado correctamente, o bien el oyente no le quiere entender.
Por último, dejo aquí un link a un vídeo donde podemos ver algunas pifias. Por desgracia, sabe acompañarlas con un comentario medianamente inteligente, con el que escaparse del problema.


Métodos frecuentemente usados por los pseudocientíficos


Lectura en frío: Es un método utilizado por magos en sus espectáculos o por gente que se atribuye poderes psíquicos y sobrenaturales. Consiste básicamente en que la persona que dice tener dichos poderes le explica a la otra persona sus problemas, que comúnmente tenemos todos. En función de cómo reaccione la otra persona a estas afirmaciones (no tiene porque ser verbalmente, también pueden ser con gestos corporales como el temblor de las manos) el pseudocientífico intuye si lo que ha afirmado es cierto o falso y de esa forma se irá haciendo a la idea del tipo de persona con la que está hablando. A continuación describiremos el procedimiento que realizan:


1.     El sujeto con el que va a hablar de entre el público es meticulosamente seleccionado (tratando de evitar, por ejemplo, a un escéptico), según su modo de reaccionar. Así por ejemplo, el farsante le dice al público cosas como: “Los espíritus me dicen un nombre” o “Los espíritus me dicen que alguien tiene aquí serios problemas matrimoniales”. Cualquier crédulo se sorprendería al ver que un hombre ha adivinado los problemas que tiene en casa, sin darse cuenta de que ésto le pasa a todo el mundo. Tras esto, el pseudocientífico escoge a uno de los sujetos que han reaccionado de forma crédula.


2.       A continuación el vidente, tarotista, mago, etc. estudia el aspecto de la persona para obtener más información sobre ella, aparte de la que ha conseguido antes. Mirando si tiene anillo de casado, como viste, como habla... De esa forma, iniciará la lectura en frío. Con la información que ya ha obtenido del espectador, lanza afirmaciones con más confianza. Sin darse cuenta,  está sonsacando más información. Es posible que se equivoque con una afirmación, pero el error pasará desapercibido si sabe corregirlo ágilmente.


3.       Una vez ha conseguida toda la información necesaria sobre esta persona, entonces empieza a darle consejos sobre lo que debe hacer para mejorar. Pero los magos no se dan cuenta de que esta técnica conlleva varios riesgos: abrir heridas emocionales, hacer recordar a la persona momentos de su vida que desea olvidar, exponer ante el público aspectos o momentos de la persona privados, etc. Pero ya hemos visto que hay muchos farsantes a los que no les importa el mal que puedan causar, sólo lo hacen por dinero.


James Randi:

Para finalizar, hablaremos de uno de los escépticos más famosos que existen. Este hombre de 85 años aún sigue desenmascarando a gente charlatana y mentirosa como los que figuran en este artículo. Es mundialmente conocido por el premio de 10.000 dólares que ofreció en 1996 a cambio de que alguien demostrara científicamente algo sobrenatural. Este premio ascendió al millón de dólares y aún no ha habido nadie capaz de ganarlo. Muchos no se presentan porque dicen que si ganaran, James Randi no les daría el dinero; otros porque dicen que Randi es demasiado escéptico como para creerse las pruebas. Pero todos los que lo han intentado (como los zahoríes) han fallado. Las pruebas a las que los someten son completamente justas y sin trampas. No olvidemos que, si alguien tuviera poderes reales, ya habría conseguido el premio hace tiempo, ¿no creen?
En este vídeo, tres personas que afirman tener poderes sobrenaturales aceptan el desafío del millón de dólares de James Randi.
En este otro vídeo, Leigh Catherine (otra médium conocida) habla sobre sus poderes con un escéptico y acepta el desafío de ganar el millón de dólares de James Randi (algo que, curiosamente, nunca llega a hacer).


En conclusión, existen multitud de personas que intentarán estafarnos económicamente. Para algunos es fácil diferenciar entre a quién creer y a quien no. Sin embargo, hay otros más crédulos que confían antes en un médium que en cualquier otro. Y hay que tener cuidado con esos estafadores, porque no les importa el daño que nos pueden hacer.


3 de mayo de 2014

Fraudes científicos

Causas, consecuencias y manera en que evitarlos

Fraude. Es una palabra llamativa, una palabra fea y a la vez impresionante. Al igual que “copiar” o “trampa”, viene cargada de connotaciones negativas, pero puede conducir a sanciones y consecuencias mucho mayores. Y sin embargo, el fraude en la ciencia no es algo inaudito. 

Los científicos se rigen por un conjunto de principios que garantizan que su trabajo sea innovador y sólido, o al menos la mayor parte del tiempo. En alguna ocasión, la presión por publicar, conseguir becas o trabajos tienta a algunos a apartarse del compromiso que mantiene nuestra fe en sus resultados. Y cuando lo hacen, nuestra respuesta es rápida y despiadada. En su esencia, el fraude científico viola todos los códigos éticos y morales por los que los científicos destacan. Y más allá de eso, viola a la misma razón. ¿Por qué, después de todo, uno se comprometería al mísero salario y a las largas horas trabajando para obtener la única recompensa que ninguna otra carrera puede otorgar: llegar a un descubrimiento genuino? La mayoría de científicos probablemente responderían en un santiamén: el éxito en la ciencia es como un romance, algo que masajea el ego, lleva al ascenso y establece al ganador como una poderosa y prestigiosa autoridad.
A continuación analizaremos todos los aspectos sobre este asunto.

¿Qué es fraude?
El fraude, del latín fraus, es una acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete1. Es un delito, y por tanto es penado por la ley. En el caso de la ciencia, se daña a toda la comunidad científica.

¿Por qué los científicos cometen fraudes?
Cabe preguntarse el porqué del engaño de los científicos, que son personas con gran formación, ambición y fortaleza. Los científicos son personas, y está en nuestra naturaleza el engaño y el egoísmo, el dinero es el dinero, y la fama es fama, pero vayamos más profundo:
  • Sesgo deliberado en el diseño experimental, incluyendo la publicación de pruebas incompletas y mostrando únicamente los datos más significativos para probar algo que realmente no es efectivo. Este tipo de engaño conlleva grandes estragos en estudios financiados por empresas farmacéuticas y biotecnológicas. Un ejemplo es el medicamento Tamiflu. Hace unos años la farmacéutica Roche publicó pruebas que persuadieron a la OMS (Organización Mundial de la Salud) de que Tamiflu era efectivo contra la gripe. Gobiernos como el americano comenzaron a almacenar el medicamento en caso de pandemia. Todo parecía ir bien para la empresa hasta que un científico japonés señaló que la mayoría de ensayos sobre el medicamento no habían sido publicados. Parece que los no publicados mostraron resultados mucho menos impresionantes que los que sí2.
  • Presión por un ascenso académico o laboral. Tristemente “publicar o perecer” ha llevado a muchos científicos a precipitar la publicación de un artículo, omitiendo un análisis cuidadoso y detallado. Esta misma presión hace que se publiquen artículos sin ideas nuevas, resultando en plagio. Dos casos llamativos son el de Annette Schavan y Karl Theodor zu Guttenberg, los dos ministros alemanes que se vieron forzados a dimitir en los últimos años por acusaciones de plagio sobre el trabajo realizado durante su tesis doctoral3.
  • El sesgo de confirmación. El sesgo de confirmación es la tendencia a favorecer la información que confirma las propias creencias o hipótesis. A veces sucede que un resultado es cierto, pero los datos presentados para apoyar la teoría se ven reforzados por el sesgo de confirmación. Se cree que esto sucedió con el trabajo de Gregor Mendel sobre la herencia genética a mediados del siglo XIX. En 1936, un estadístico inglés llamado Sir Arnold Ronald Fisher descubrió que Mendel informó sobre cruces inverosímiles en la segunda generación de sus plantas de guisantes, que contradecían la relación de 3:1 de su teoría. Fisher concluyó que Mendel cayó presa del “sesgo de confirmación”: él sabía lo que tenía que dar, y deliberadamente ignoró los datos contradictorios4.
  • Presión a resultados no esperados. Todo científico sueña con ser rico, con publicar un nuevo resultado que consiga dar un vuelco al saber convencional y poner a ella o él en el centro de investigación del campo. Cuando se añade la dificultad de un posible resultado negativo, no es tan sorprendente que algunos no se molesten en examinar críticamente sus resultados5, y que encima se atrevan a transformarlos en resultados “positivos”. 
    Revistas científicas como Nature y Science han pasado por esto. En 1988, el prestigioso editor de la revista Nature, John Maddox, se atrevió a publicar un artículo inverosímil sobre la memoria homeopática del agua. Según este estudio, las moléculas de agua retenían en su memoria a los anticuerpos con los que habían estado en contacto, de manera que se producía un “efecto biológico” cuando no lo estaban. El documento afirma que “el agua podría actuar como una plantilla para la molécula [anticuerpo], por ejemplo, mediante una red infinita de enlaces de hidrógeno, o mediante campos eléctricos o magnéticos”. La idea de que las moléculas de agua, conectadas por puentes de hidrógeno que duran un sólo picosegundo (10-12 s) antes de romper y reformarse, podían agruparse en imitadores de larga vida del anticuerpo parecía absurda. Otros equipos fueron incapaces de repetir este increíble efecto del agua, por lo que la idea fue finalmente rechazada6. Así es como suena la pseudociencia, la capacidad de un hombre para engañar a la comunidad científica porque quería ver algo sobrenatural en la molécula de la vida. Otro caso es el de la revista Science. En 2010, la prestigiosa revista trató de ganar la máxima publicidad con un artículo publicado por un científico de la NASA, que afirmaba haber descubierto una nueva bacteria en un lago de California capaz de sustituir arsénico por fósforo para sobrevivir. Se pensó que las partículas originarias para la creación de la vida (carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre) se habían redefinido, pues las bacterias habían crecido cambiando el fósforo por arsénico en la estructura de su membrana y ADN. No obstante, una oleada de científicos se abalanzó sobre tales aclamaciones, y se encontró que la bacteria habitaba en un medio donde había altas concentraciones de arsénico, por lo que esta había conseguido asimilarlo. No obstante, seguía teniendo total dependencia del fósforo7.
  • Búsqueda de financiación para la investigación. Los científicos del mundo se quejan de las enormes cantidades de tiempo y esfuerzo necesario para lograr la financiación de proyectos, la de los estudiantes asistentes y la de sus propios salarios. Los únicos adjetivos que las agencias están dispuestas a escuchar son “de clase mundial” o “un gran avance”, siendo “significativo” o “útil” insuficientes.
  • ¿Emoción? Algunos científicos realmente parecen estar motivados por la emoción que supone no ser cazado. Es el caso de Diederik Stapel, un psicólogo alemán que se creía más inteligente que todos sus compañeros y estudiantes. Como cualquier adicción, lo que comienza como comportamiento marginal puede explotar con el tiempo. Como relata un artículo de The New York Times escrito el año pasado, Stapel pasó de ser una persona totalmente rigurosa y escrupulosa a un completo fraude. Él mismo admitió que prefería trabajar con resultados limpios e imaginarios a trabajar con unos reales, pero desastrosos y caóticos. Incluso publicó un informe en la revista Science alegando que las zonas “sucias”, llenas de residuos, favorecían la discriminación racial. Acabó admitiendo que le contaba al mundo lo que quería oír sobre la naturaleza humana, y podría haber seguido así durante años de no ser por los alumnos que le enfrentaron8
    Otro caso es el del matemático ruso-canadiense Valery Fabrikant. Se le ocurrió la extraña idea de traducir artículos científicos que él había escrito años antes del ruso al inglés. Después añadió los nombres de los académicos más importantes de la Universidad de Ingeniería de Concordia, en Montreal, que no protestaron en absoluto. Cuando pidió un puesto permanente en la universidad y se lo denegaron, Fabrikant recurrió al chantaje. Dado que tampoco funcionó, en 1992 decidió matar a los cuatro “inocentes” en la misma universidad. Fue sentenciado a cadena perpetua, y actualmente sigue en prisión9.





Un caso particular: Hwang Woo-suk y las células madre
Hwang Woo-suk, un veterinario y profesor en la Universidad Nacional de Seúl, se dio a conocer en 2004 por artículo en la revista Science, donde publicó que él y su equipo habían conseguido clonar el primer embrión humano, además de haber extraído células madre del mismo. Las células madre son las células más importantes del organismo, capaces de crear tejido, órganos y sangre mediante su diferenciación. En otro artículo publicado en Science un año después, Dr. Hwang explicó que había creado células madre de embriones humanos genéticamente compatibles para pacientes específicos. Tal descubrimiento supuso la esperanza de poder realizar trasplantes de tejido para reparar órganos dañados, así como para curar enfermedades degenerativas (alzheimer, diabetes, parkinson…).
Pero su fama se derrumbó cuando científicos bloggeros dieron las primeras señales de datos inventados. La revista Science eliminó ambos artículos. En 2006, el gobierno le retiró la licencia para seguir investigando células madre, y fue acusado de fraude, malversación de fondos estatales ($705,000) y violación de reglas bioéticas, siendo sentenciado a dos años de cárcel. Luego se descubrió que también había comprado de forma ilegal óvulos a dos adolescentes como parte de su investigación10
Los miembros de su equipo también fueron multados y mandados a prisión. Casado, con tres hijos, religioso, y habiendo atravesado un cáncer de hígado, Hwang pasó de ser el héroe nacional a una vergüenza para el país. Ni siquiera admitió lo que había hecho, diciendo que se trataba de “una conspiración” y que era víctima de un sabotaje.
Lo cierto es que nadie se explica cómo alguien puede tirar su carrera y familia por la borda por el deseo de fama y dinero, y luego encima ser tan cobarde de no admitirlo. Desafiar a la ciencia es arrogante e imposible, como se ha visto con la gran mayoría de los que lo han intentado11.

¿Cómo evitar los fraudes?
El fraude académico, pese a que sigue siendo la excepción y no la norma, es un problema complicado, y el sistema en sí debe ser reestructurado para eliminarlo por completo.
Daniele Fanelli, profesor de la Universidad de Edimburgo, llevó a cabo en 2009 un análisis de 21 estudios distintos sobre científicos a los que se les preguntó si alguna vez habían falsificado o si se habían inventado parte de una investigación. Los resultados fueron publicados en la revista PLoS One. Fanelli encontró que un promedio del 1.97% de científicos admitieron haber “fabricado, falsificado o modificado datos o resultados alguna vez” y que el 33.7% había realizado prácticas de investigación cuestionables. Respecto al comportamiento de compañeros, el 14.2% había falsificado algún dato, y el 72% no ha seguido el método que debería.
Pero si algo bueno tiene la ciencia, es que se auto corrige. Los resultados falsos sobreviven durante poco tiempo, ya que otros científicos no serán capaces de reproducirlos. Por otro lado, los resultados verdaderos siempre podrán ser obtenidos por otros académicos, pues si no fuese así, los aviones se caerían, las medicinas no funcionarían y 2+2 podría equivaler a 6. No obstante, a veces reproducir experiencias resulta complicado. Por ejemplo, si alguien dice que ha hecho un estudio de 15 años utilizando a 9,000 personas y publican los resultados, tendrás que creerles, pues corroborar algo así resulta complicado.
Otra de las herramientas para evitar el fraude, utilizada por todas las revistas científicas, es la de tener un software capaz de analizar todo un artículo y de determinar si algún fragmento ha sido copiado, evitando así el plagio. 
Algunos científicos señalan que el problema está en la cultura, en que últimamente la ciencia es un motor económico más que otra cosa. Arturo Casadevall, del Instituto de Medicina Albert Einstein en Nueva York y director de la revista mBio, dice que el problema es que “en los últimos años el premio por publicar en determinadas revistas es estratosférico. La gente se arriesga porque la recompensa es desproporcionada”. Como estudiante con un doctorado en los años 1980, Casadevall dice que “durante 10 años, todo lo que oía era ‘¿dónde va a ser publicado tu artículo?’, en vez de ‘¿sobre qué es tu investigación?’. Los científicos se han metido en la cabeza que lo importante es dónde publicas, y no qué publicas. Eso es una locura”. 12
Pero, y ¿qué se puede hacer? Una campaña contra la mala conducta de los científicos propone lo siguiente13:
  • Transparencia: es crucial que los pasos escogidos y las medidas tomadas estén bien documentadas. De esta forma, la experiencia puede ser corregida/reproducida posteriormente. Además, la información debe estar redactada para que sea accesible a todo el mundo. 
  • La investigación no es una actividad individual, y aunque lo sea, es importante organizar colaboración y feedback. De esta forma se consigue que las irregularidades sean descubiertas con mayor facilidad.
  • Los estudiantes o las personas con poca experiencia deben sentirse cómodos para expresar sus dudas y preocupaciones. Esto solo es posible si se les permite ser parte de los proyectos, de estar realmente involucrados y si no se pone una presión excesiva sobre ellos. 
  • Pese a que las tareas dentro de un equipo se dividen, es importante que las decisiones relativas a cómo los datos deben ser tomados e interpretados sea unánime.
  • Muchos proyectos de investigación tienen un comité científico externo (añadido al equipo de investigación). El riesgo de fraude se reduce si los progresos del proyecto son presentados a este comité diariamente.
  • Por último, y probablemente el aspecto más importante, es necesario educar a todo el mundo que se quiere dedicar a la ciencia sobre unas reglas básicas. De esta forma, se consigue que desde jóvenes la gente tenga una buena moral científica, dispuestos a ser parte de la ciencia por lo increíble que es, y no por el dinero o poder que se pueda ganar con ella.


Opinión
Imagina la ciencia como un sistema en el que reproducir los experimentos de otros científicos fuese premiado con éxito y financiación, en vez de considerado aburrido. Imagina una ciencia en la que la cualidad y la claridad de descubrimientos superaran la cantidad en todos los aspectos, tanto que la publicación individual fuese irrelevante. E imagina una ciencia en la que revistas que marcan la carrera de uno, como Nature o Science, no existiesen. Un mundo en el que la investigación fuese categorizada por áreas de la ciencia y revisada por la comunidad científica, siendo luego publicada en un foro abierto al público. Un sistema así conseguiría erradicar toda la negligencia y el engaño que se comete día a día.
Sin embargo, este sistema que proponemos es ingenuo e ideal. La gente necesita un incentivo, una motivación para satisfacer las ambiciones y los sueños. Creer que todo el mundo lo hace “por amor al arte” es absurdo. No obstante, no lo veo como algo tan malo. Si los 12 millones que cobran los futbolistas fueran pagados a los científicos, el mundo sería un lugar mejor. Pero es cierto que pagar tal cantidad de dinero a cualquiera es malo, ya que nadie te asegura que esa persona no irá hasta el límite por la recompensa. Y esto es lo que sucede hoy en día. 
En nuestra opinión, la clave está en educar a los futuros científicos en lo que es la ciencia, en cómo ayuda a la gente, en concienzarlos de las repercusiones que puede tener no seguir el método científico. Los datos del estudio realizado por Fanelli no me resultan en absoluto extraños. Nosotros mismos lo hacemos. Por ejemplo, en física, la primera práctica de este año consistía en medir la densidad de tres tipos de figuras, hechas de acero, madera y plastilina. Obtuvimos que la densidad de la bola de madera pequeña era mayor que la de la bola de acero, algo imposible considerando que en teoría el acero es más pesado. Sabíamos que el dato era incorrecto, así que nos los inventamos para que pareciese creíble. En cierto modo, esto también es fraude científico, y nuestro incentivo era la nota. Ahora, después de nueve meses, sabemos que la nota es la misma te salga lo que te salga, porque los errores experimentales son parte de la ciencia y no los puedes hacer desaparecer así porque sí. Lo que quiero decir es que no solo nos han enseñado a operar, sino que nos han enseñado cómo funciona la ciencia. Si esto se consigue a escala mundial, quizá los engaños aminoren. Estamos seguros de que el fraude no desaparecerá nunca, pues es parte de la ciencia, de la vida en general, por muy indeseable y vergonzoso que sea. Lo mejor que podemos hacer es desarrollar mejores mecanismos que lo identifiquen y lo traten para poder seguir adelante.

Carmen de Carvajal e Ignacio Écija 

Bibliografía
Información:
1. Definición de fraude, RAE (Real Academia Española): http://lema.rae.es/drae/?val=fraude
2. The real risks of cherry-picking scientific data, Matt Ridley: http://www.rationaloptimist.com/blog/the-real-risks-of-cherry-picking-in-science.aspx
3. Plagiarism. German fascination with degrees claims latest victim: education minister, The New York Times: http://www.nytimes.com/2013/02/10/world/europe/german-education-chief-quits-in-scandal-reflecting-fascination-with-titles.html?pagewanted=all&_r=1&
4. Confirmation bias by Michael Price, American Psychological Association: https://www.apa.org/monitor/2010/07-08/misconduct.aspx
5. Opinion: publish negative results, by Gabriella Anderson, The Scientist: http://www.the-scientist.com/?articles.view/articleNo/33968/title/Opinion--Publish-Negative-Results/
7. Scientists say NASA’s “new arsenic form of life” was untrue by Jerry Sheridan, Phys.org: http://phys.org/news/2012-07-scientists-nasa-arsenic-life-untrue.html
8. The mind of a Con Man by Judhijit Bhattacharjee, The New York Times: http://www.nytimes.com/2013/04/28/magazine/diederik-stapels-audacious-academic-fraud.html?_r=0
9. Fabrikant Affair, Records Management and Archives of Concordia University: http://archives.concordia.ca/fabrikant
10. Fraud and misconduct in science: the stem cell seduction, NCBI: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2626656/
11. Disgraced cloning expert convicted in South Korea by Choe Sang-Hun, The New York Times: http://www.nytimes.com/2009/10/27/world/asia/27clone.html?_r=0
12. False positives: fraud and misconduct are threatening scientific research by Alok Jha, The Guardian: http://www.theguardian.com/science/2012/sep/13/scientific-research-fraud-bad-practice
13. Scientific misconduct, the lab: http://ori.hhs.gov/TheLab/TheLab.shtml

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