23 de marzo de 2013

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA Y SUS EFECTOS EN LA SALUD

¿Qué es la contaminación atmosférica?

Se llama contaminación atmosférica a la transmisión y difusión de humos o gases tóxicos a la atmósfera, como también a la presencia de polvos y gérmenes microbianos provenientes de los desechos de la actividad del ser humano.

Causas de la contaminación atmosférica:


Las causas principales de la contaminación atmosférica son las referidas a la quema de combustibles fósiles como el carbón. Esta combustión se produce principalmente en las industrias y el transporte. Dentro de la industria podríamos tener una diferencia, entre la contaminación causada en las propias fábricas y la que se produce en nuestras casas al utilizar la calefacción por ejemplo.

Si nos centramos en España como ejemplo, el 80% de la contaminación atmosférica se produce por el tráfico rodado (coches...). 

Consecuencias para la salud:

Estudios han demostrado que hay un enlace entre la contaminación atmosférica y los efectos en la salud. El aumento de contaminación atmosférica esté ligado a daños en la función pulmonar y aumentos en ataques cardíacos, estornudos, tos, ojos irritados, bronquitis aguda, etc.
Con niveles altos de contaminación atmosférica, según el Índice de Calidad del Aire de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), perjudican a personas que padecen asma y otros tipos de enfermedad pulmonar o cardíaca. La calidad general del aire ha mejorado en los últimos 20 años pero las zonas urbanas son aún motivo de preocupación. Los ancianos y los niños son los más perjudicados ya que son especialmente vulnerables a los efectos de la contaminación atmosférica.



Para tener alguna referencia de esta contaminación que sufrimos actualmente en todo el mundo podríamos recurrir a uno de los ejemplos más claros, China. Sin irnos más lejos la contaminación atmosférica sufrida en China a lo largo de los últimos meses ha sido alarmante. Numerosas aerolíneas tuvieron que cancelar sus vuelos debido a la mala visibilidad, las fabricas de Pekín tuvieron que cerrarse y también se redujo el tránsito de automovilístico durante los días afectados. 


Las zonas afectadas habían perdido todo su color, volviéndose gris y denso, los peatones que circulaban por esa niebla constante tenían que llevar máscaras para la protección a la hora de respirar. "La embajada de Estados Unidos reportó un nivel máximo por hora de 2,5 partículas por millón, pequeñas partículas que pueden penetrar profundamente en los pulmones, a 526 microgramos por metro cúbico, o "fuera del índice", y más de 20 veces mayor que el nivel de seguridad indicado por la Organización Mundial de la Salud en un período de 24 horas." Para ver la gravedad de todo esto podemos pensar que esas partículas, que se presentaban en un nivel más de 20 veces mayor que el nivel de seguridad requerido, penetran en los pulmones cada vez que se respira y que a pesar de llevar máscaras para la protección siempre hay algo de gas que pueda ser respirado y así perjudicar los pulmones.


Podemos pensar que China es un caso extremo y que nunca nos va a pasar, pero en Madrid, vivir en el centro equivale a fumar un cigarrillo al día, si lo multiplicamos por los días que tiene el año seamos o no fumadores surte un efecto parecido para nuestros pulmones.

Nuestra opinión personal es que si tratásemos de dejar los pensamientos egoístas y pudiésemos colaborar entre todos para obtener una mejor calidad de vida sería más fácil evitar que esta contaminación aumentase. Dicho esto, es muy complicado que todos los países del mundo tengan las mismas opiniones y traten de llegar a una acuerdo que favorezca a todas las causas, porque países como Brasil que comienzan a industrializarse pensarán que quienes son los países desarrollados para prohibir que talen árboles o que produzcan menos gases nocivos cuando los países industrializados lo hicieron primero y nadie se lo prohibió. Estaría bien si pudiésemos dejar los intereses a parte y llegar a un bien común pero a pesar de lo fácil que es decirlo, cumplirlo está muy lejos de la palabra fácil.

Adrián Barra y Beatriz Aparicio

Bibliografía:
http://es.wikipedia.org/wiki/Contaminaci%C3%B3n_atmosf%C3%A9rica#Efectos_nocivos_para_la_saludhttp://www.blogseitb.com/ecologia/2012/03/28/causas-de-la-contaminacion-atmosferica/http://www.monografias.com/trabajos12/contatm/contatm.shtmlhttp://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=5681%20%22target=blank%22


22 de marzo de 2013

ATC



Los ATC






Un ATC, o Almacén Temporal Centralizado es una instalación de seguridad, normalmente en la superficie, destinada a almacenar, mantener y gestionar residuos radiactivos procedentes de centrales nucleares de fisión de una manera segura y que suponga el mínimo riesgo posible. Estos lugares surgen de la necesidad de localizar los residuos, peligrosos y ya inútiles, para que no supongan un riesgo ni para las personas ni para el ambiente. 



Por normativa de la Unión Europea, todos los países miembros deberían contar con estos “cementerios nucleares” desde 2008. En efecto, la energía nuclear es bastante usada en el viejo continente y su consecuencia es que la UE genera más de cuarenta mil metros cúbicos de residuos al año, lo que supone un problema para almacenarlos, sobre todo los residuos  de alta actividad, los más peligrosos, que pueden ser radiactivos incluso durante 2000 años.
Residuos de baja y media actividad. Son sobre todo material
 que ha estado en  contacto con  el combustible nuclear,
 como batas, guantes, filtros y herramientas. 




Tren con residuos radiactivos cruzando la frontera con Francia
 por la linea férrea de los Pirineos.
España, por su notable número de centrales, tiene distribuidos muchos de estos cementerios por el país: El almacén de Ascó, en Cuenca; el de Sierra Albarrana, en Córdoba y el de Arbi, en Vizcaya son los más grandes. Sin embargo, gran cantidad de residuos producidos en España, los residuos de alta actividad, son llevados a Francia para su almacenamiento. La razón de que no sean almacenados en España es el hecho de que nuestro país no tiene instalaciones apropiadas para guardar esos residuos. Una ampliación del complejo de Ascó lo permitirá a mediados de 2013, pero hasta entonces España paga a Francia por almacenar sus residuos duraderos unos 65.000 € diarios. Esta es una práctica común entre los países de la unión europea, ya que a su vez España recibe dinero de Francia por guardar otros residuos,  y Portugal también. Entre la frontera de España y Francia pasan cada año 600 toneladas de residuos en total en trenes que cruzan los Pirineos.






Estas instalaciones, los ATC, se encuentran en zonas estables, con poca actividad sísmica, para asegurar que no tenga riesgo de sufrir movimientos del terreno. Por ese motivo (el hecho de que están en la superficie) es lo que primeramente los diferencia de los AGP, (Almacenamiento Geológico Profundo), que es la clase de instalación preparada para albergar los más activos de los residuos durante milenios.
Los ATC pueden encontrarse o bien anexionados a una central nuclear, o formando un gran complejo, separado de ellas, en el que se almacenen todos los residuos del país. La centralización de los residuos es en verdad la mejor  manera de almacenarlos, ya que minimiza el gasto en infraestructura, pero mejora la optimización de recursos y de sistemas de seguridad. España, por su parte, tiene distintos cementerios de tamaño pequeño o mediano,muy deslocalizados como ya hemos visto, y no hay uno principal (aunque podría decirse que el de Ascó es el más importante, ya que es el más grande).
ATC española



El almacenamiento se lleva a cabo en unas habitaciones grandes, llamadas módulos, que separan los residuos dependiendo de su actividad o procedencia, ya que no es lo mismo residuos radiactivos de Talio, Plutonio o Uranio que equipo o herramientas que hayan entrado en contacto con ellos y se hayan contaminado. Estas habitaciones de paredes y techos de hormigón guardan grandes contenedores de cobre o acero, que contienen en su interior media tonelada de residuos cada uno. Las protecciones metálicas y de hormigón son vitales para contener los residuos y para evitar la radiación a su alrededor, ya que esta podría atravesar su recipiente si no fuera el adecuado. Ademas, la temperatura de los módulos debe ser constante y en ningún caso superior a los 15º C. 



Estos ATC no entrañan apenas riesgos, ya que cuentan con sobradas medidas de seguridad y como ya hemos dicho están colocadas en lugares carentes de actividad sísmica. Es cierto que el almacenamiento de los residuos no es la mejor solución al problema, ya que esos residuos seguirán activos -algunos durante miles de años- y un accidente sería catastrófico. Pero dado que aún no pueden ser tratados para evitar la radiación (sin embargo, en algunos países como Rusia o Gran Bretaña, tienen sistemas de reaprovechamiento para salvar restos de Uranio y Plutonio y volverlos a usar), la mejor salida sería la de almacenarlos en los ATC.




 Video explicativo sobre
la dinámica de un cementerio nuclear




Realizado por Pablo Castejón y Pablo Mena

Pruebas del Cambio Climático

Pruebas del Cambio Climático

En este artículo vamos a hablar de las pruebas, o causas más evidentes e importantes del cambio climático en nuestro planeta. Para ello, nuestros mayores apoyos serán el informe del año 2007 del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático); las opiniones fundamentadas de las ecológicas, como pueden ser Greenpeace o WWF; y cualquier otro tipo de información derivada de estas fuentes, como el siguiente artículo de El País. En primer lugar hemos de definir cambio climático para ver si resulta que hay de verdad y, posteriormente, analizar sus causas para llegar a la conclusión de si se trata de un cambio antropogénico o no.


El cambio climático es definido como la variación del clima con respecto a los datos históricos de dicho clima, aunque comúnmente se confunda con el calentamiento global antropogénico. Para ello, la temperatura y las emisiones de gases contaminantes son los medidores más eficientes, que no los únicos.




Basándonos en datos del año 2007, podemos concluir que los seis años más cálidos desde que tenemos datos fiables (mediados del Siglo XIX) son 1998, 2002, 2003, 2004, 2005 y 2006. Ésto no es más que la prueba más fiable del cambio de temperatura y del calentamiento global. Para que se considerara cambio climático, tendría que perdurar a largo plazo, hecho que en el año 2013 continúa, y que quedará plasmado en el artículo del IPCC del año 2014. Dicho grupo afirma con una seguridad de alrededor de un 95% o más que más de la mitad de la variación de temperatura sea por culpa del ser humano.


Todo esto se retroalimenta con el aumento de partículas de CO2 por millón, las cuales han aumentado a límites que jamás en la historia de la Tierra habían llegado. Y no sólo esto, sino que este aumento no parece mas que continuar y ser cada vez más rápido. Inserto aquí una imagen con el nivel actual de CO2 en la Tierra:






Sin embargo, estas son sólo dos de las evidencias más claras del cambio climático. Por otro lado, podemos mencionar el aumento del nivel del mar, a un ritmo de 17 centímetros cada siglo; calentamiento y acidificación de océanos; o la disminución de todo tipo de superficies heladas del planeta.


Volviendo a acudir a nuestra fuente más fiable, el artículo del IPCC del año 2007, obtenemos el dato siguiente: “Las emisiones mundiales de GEI (Gases de Efecto Invernadero) causadas por actividades humanas han aumentado, desde la era preindustrial, en un 70% entre 1970 y 2004.” Este aumento de emisiones mundiales de GEI se convierte en aumento de temperatura, lo cual aumenta el número de emisiones, y así sucesivamente...



Para acabar el artículo, y como prueba más eficaz del cambio climático, muestro una imagen del cambio de temperatura que se habría producido sin el efecto antropogénico y con dicho efecto.





En último lugar, nuestra opinión sobre el cambio climático es la siguiente. Parece evidente que el cambio climático es antropogénico, o al menos una gran parte del mismo, según todos los informes publicados y todos los datos. Por ello, es importante cambiar la dinámica de este mundo. Tenemos que dejar de consumir de una forma tan exagerada para que las próximas generaciones no tengan que soportar un mundo muy distinto al nuestro.



Escrito por: Antonio Moreno y José Manuel Pérez

La huella ecológica


¿Qué es la huella ecológica? Pues bien, La huella ecológica es un indicador biofísico de sostenibilidad de carácter integrado que representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos, necesarios para generar recursos y además para asimilar los residuos producidos por cada población determinada de acuerdo a su modo de vida, de forma indefinida.


La huella ecológica se conforma de distintos factores:

 -          Huella de carbono: Representa la cantidad de terreno forestal que podría secuestrar las emisiones de CO2 procedentes de la quema de combustibles fósiles, excluyendo la absorbida por océanos. El carbono es el 50% de la huella ecológica total.
 -          Huella de cultivos: Representa la cantidad de tierra utilizada para cultivar alimentos para consumo humano, animal, cultivos oleaginosos y caucho.
 -          Huella de pastoreo: Indica la cantidad de tierra de pastoreo usada para criar ganado.
 -          Huella de pesca: Producción primaria requerida para mantener las capturas de pescado.
 -          Huella de urbanización: Cantidad de tierra ocupada por infraestructuras.
 -          Huella forestal: Cantidad de bosque requerido para proporcionar materias primas.

Huella ecológica a nivel mundial
Este mapa indica el número de hectáreas por cabeza que se emplea en cada sitio del mundo. Nosotros "necesitamos" ese número de hectáreas, pero, ¿Y el planeta? ¿Es capaz de darnos todo eso? Tenemos que aclarar un término para ello: Biocapacidad

Biocapacidad, ¿Qué es?: La capacidad de un área específica biológicamente productiva de generar un abastecimiento regular de recursos renovables y de absorber los desechos resultantes de su consumo. Cuando la huella ecológica de una región supera su capacidad biológica, quiere decir que se está usando de manera no sostenible.


Aquí tenemos un gráfico que muestra la diferencia que hay entre la biocapacidad del planeta y la huella ecológica (conocida como translimitación)
Europa
La organización conservacionista ha puesto en evidencia por medio de su Informe, que en la Unión Europea vivimos muy por encima de nuestras posibilidades: mientras que la biosfera es capaz de producir 1,8 (biocapacidad) hectáreas por persona, la humanidad consume una media equivalente a 2,2 hectáreas, un consumo que en el caso europeo alcanza las 4,9 hectáreas por habitante.

España
España se sitúa en el puesto 19 del mundo y en el 12 de Europa en cuanto a mayor huella ecológica por persona. En España, el área disponible para mantener el consumo de los recursos naturales y absorber las emisiones de dióxido de carbono, se ha superado casi tres veces y media. Lo cual quiere decir que se necesitan casi 3,5 superficies como la de España para satisfacer el nivel de desarrollo actual. Con respecto al anterior informe, de 2008, España ha rebajado su presión al entorno, ya que antes se situaba en el puesto 12 mundial. 


Mide tu huella ecológica
Esta huella no solo se puede medir a escalas grandes (ciudades, países, continentes…) si no que también se puede calcular a escala individual de una forma bastante sencilla gracias a varias páginas web hechas para ello. Esta es una de las más completas que hemos encontrado: http://www.myfootprint.org/es/visitor_information/ 
Lo más curioso, y lo que más llama la atención de estas páginas es que te muestran cuántas Tierras harían falta si todos los habitantes tuviesen tus mismos hábitos.

¿Estáis preocupados con el resultado que habéis obtenido? No pasa nada, el resultado varía en cuestión de tus hábitos, y reducir tu huella ecológica puede ser bastante sencillo si tomas ciertas medidas, como por ejemplo, usar medios de transporte más limpios (bicicleta), instalar dispositivos de ahorro de energía en casa (bombillas… etc), aunque más importante que instalar dichos dispositivos es no derrochar energía (dejar las luces encendidas, mucha calefacción… etc), intentar comprar productos locales (puesto que el transporte de productos contamina al tener que ser transportados), ahorrar agua…



La verdad es que debemos plantearnos un cambio en nuestro estilo de vida, no podemos seguir exigiéndole a la Tierra más de lo que nos puede dar, puesto que acabaremos con nuestros recursos y entonces será tarde, puesto que la Tierra necesita un periodo de recuperación, y ese periodo será mayor cuanto mayor sea el daño. Nosotras tras analizar nuestros resultados obtenidos al hacer el test hemos reflexionado y hemos llegado a la conclusión de que nuestro estilo de vida (sin hacer grandes excesos) también perjudica al planeta, y todos siempre tenemos algo que aportarle.




Realizado por Beatriz González y  Alba García 


La desertización





Para empezar a hablar de la desertificación tenemos que definirla. Es importante no confundir la palabra con desertización ya que son dos procesos distintos. La principal diferenciación es que la desertización se produce sin la intervención humana mientras que la desertificación si tiene que ver con ella. Pero nos vamos a centrar en la desertización: "La desertización es el proceso evolutivo natural de una región hacia unas condiciones morfológicas, climáticas y ambientales conocidas como desierto. "

Superficie pedregosa consecuencia de la desertización

Las causas por las cuales se producen son casi todas provocadas por los humanos. Esto puede ser bueno o malo. Es bueno porque depende de nosotros y si queremos evitarlo podríamos, pero a su vez es malo porque somos nosotros los que lo provocamos.
La primera causa es la edificación descontrolada. Al año perdemos en todo el mundo 800.000 hectáreas de suelo. A su vez provoca la creación de más carreteras: si se crean áreas en el campo, hay que hacer vías por las que se comuniquen a la ciudad así que a estas 800.000 hectáreas habría que sumarle algunas más.
Gran ciudad, cuya construcción ha destruido miles de hectareas

La segunda causa son los incendios forestales, la mayoría de veces provocados. El fuego mata las plantas, árboles y matorrales. Para que un bosque vuelva a tener el aspecto de antes de un incendio tienen que pasar unos 4.000 años.
   
Bosque incendiado con efectivos de los bomberos trabajando en su extinción
Área de bosque tras haber sido arrasada por las llamas


La tercera causa es el sobrepastoreo. Se agotan los nutrientes obtenidos por los animales y dejan el suelo "desnudo". Aparte de ser maligno para el suelo también produce que animales que se alimentan de hierbas se mueran.
La hierba de este prado es muy escasa debido al sobrepastoreo


Hay otros factores como la minería a cielo abierto o la tala de árboles. Todos estos citados son con respecto a factores humanos. Pero también afectan factores de la naturaleza por ejemplo las sequías.

Terreno árido provocado por sequías acusadas

Si no llueve el suelo se seca y no hay agua suficiente para satisfacer las necesidades de plantas y animales. El suelo actúa como una esponja y retiene el agua, pero cuando se llega a un extremo se puede llegar a la aridez.
La situación actual en España es preocupante. Las provincias más afectadas son las del sur, como Almería, Murcia, Alicante... y las zonas insulares como Baleares o Canarias.
El clima de la costa mediterránea se caracteriza por tener altas temperaturas durante todo el año: los veranos son secos y los inviernos templados. Además, las precipitaciones son escasas. Esto provoca que las condiciones no sean muy favorables para el suelo. También añadimos que nuestros suelos son pobres con tendencia a erosionarse y no los utilizamos correctamente como deberíamos: actualmente hay una crisis de agricultura y los suelos se abandonan y deterioran.

Hay factores humanos que también nos afectan como la masiva construcción en tierras costeras, las cuales quitan nutrientes al suelo y en España se construyen
el equivalente a ocho campos de fútbol al día o los incendios de bosques (la mayoría de veces provocados por nosotros).
Las consecuencias de la desertización teniendo en cuenta que se trata
fundamentalmente de un fenómeno de degradación del suelo, depende de
determinados factores, los cuales a su vez van a venir determinados por la
región geográfica en la que se encuentran, el tipo de país del que se trate y el
año:
• La extensión y la gravedad de la degradación del suelo;
• Las condiciones climáticas del momento (pluviometría anual);
• El número y la situación económica de las poblaciones afectadas;
• El estado de desarrollo del país en cuestión.



Un mayor subdesarrollo y escasez del país incrementa la trascendencia de las
consecuencias de los efectos de la desertización, que pueden llegar incluso
a arriesgar el porvenir del país en cuestión. Cuanto más arduas sean las condiciones
climáticas, más delicada será la situación.

Puede decirse que la desertización es un proceso que se autoalimenta, ya que
las condiciones iniciales que permitieron el desarrollo de la fauna, la flora y
el ser humano en un entorno determinado desaparecen y se van generando
otros procesos de degradación autodestructivos que hacen que los suelos
sean vulnerables a la erosión eólica e hídrica, se produzca una menor regeneración natural de las plantas herbáceas y leñosas, y se produzca una degeneración química de los suelos.
Las consecuencias de la desertización son muy graves para las poblaciones
pobres de los países subdesarrollados, ya que reduce la producción y la
hace menos constante. La población hace lo que puede para sobrevivir, lo que
contribuye a empeorar la desertización y a frenar el desarrollo.
Pobreza y desertización


La población que intenta intensificar la explotación de los recursos naturales
más accesibles con un trabajo enorme y finalmente se produce un aumento
de la emigración rural a veces masiva a otras regiones, especialmente a las
ciudades, o fuera del país.








Tras haber realizado este trabajo hemos llegado a la conclusión de que la desertización es un problema medioambiental que depende de muchos factores y que tiene consecuencias muy variadas. Como es un proceso que degrada el suelo habitable por las personas, tiene un impacto mayor en los países subdesarrollados. Las soluciones para luchar contra este efecto son más complicadas en estos países, ya que las necesidades de supervivencia de la población en los terrenos que tienen este problema lo agudizan y no contribuyen a su solución sino a su empeoramiento y al freno de su desarrollo. Creo que en los países afectados por la desertización y que no disponen de medios para corregirla, la cooperación internacional es una solución tanto para este problema como para ayudar al desarrollo.

Por: Lucía y Claudia