11 de mayo de 2010

Pseudociencias, ¿o deberíamos decir 'falsas ciencias'?

Homeopatía, creacionismo, psicoanálisis, parapsicología, alquimia, negacionismo del Holocausto... y así podemos poner muchos ejemplos más de pseudociencias, o como dice la propia palabra, 'falsas ciencias' (raíz griega "pseudo", que significa falso, y la palabra "ciencia"). Pero, ¿qué quiere decir pseudociencia?, ¿qué característica tienen para que se les llame 'falsas ciencias'?.
Pues bien, una pseudociencia es un término utilizado para referirse a un conjunto de supuestos conocimientos, metodologías, prácticas o creencias científicas pero que reclaman dicho carácter. En cambio, una teoría es científica cuando se pueden deducir de ella predicciones empíricas que puedan someterse a pruebas rigurosas para comprobar si son falsas o no. Esta cualidad fue llamada por Karl Popper 'falsibilidad'.

Por lo contrario, afirma que las pseudociencias no tienen esta característica por que no se les es posible aplicar los sistemas de refutación, o porque los partidarios de este género protegen la teoría para que no sea sometida a ensayos que puedan refutarla, con lo cual, no dejan la posibilidad de que sea comprobada.

Aún así, si sabemos que las pseudociencias no son comprobables, entonces, ¿por qué han persistido durante tanto tiempo y subsisten aún en la actualidad?, pero lo más importante es:¿cómo podemos distinguir una ciencia de una pseudociencia?.
En primer lugar, hay que saber que las pseudociencias no aplican una metodología de carácter científico.
Podemos ver que la ciencia sigue el método científico, que consiste en realizar una observación, al ver que lo que se ha observado se repite se realiza una hipótesis, y una vez creada se busca un experimento que pueda confirmar o negar la hipótesis. Si se confirma, entonces se puede establecer una teoría que podrá ayudar a predecir lo que ocurrirá en alguna otra situación parecida e idear algún otro experimento que servirá de comprobación al anterior, y también a la teoría (de ahí la doble flecha en la figura).
Cuando la teoría se hace suficientemente amplia y sólida, y es capaz de dar explicación a una gran cantidad de fenómenos y relaciones de causa-efecto, se llega a la ley. Las leyes tampoco son eternas y muchas veces se hace necesario generalizarlas para así poder explicar fenómenos que no se han detectado hasta el momento.
En realidad, el método científico no se ajusta a la realidad ya que en algunas ciencias es imposible llevar a cabo experimentos controlados en relación a un fenómeno determinado. Un ejemplo de esto lo podemos ver en la arqueología o astrología.
No obstante, la observación que se ha realizado de forma precisa sustituyen al experimento, y la teoría se considera válida cuando:
1- Son capaces de asociar racionalmente muchos hechos que aparentemente son independientes.
2- Pueden predecir que existen relaciones y fenómenos que no se han descubierto hasta el momento.
Después de haber observado el método científico, veremos el método que suelen seguir las pseudociencias.
Como indica el segundo esquema, las pseudociencias pasan directamente de la hipótesis a la teoría o a la ley, sin pasar por el experimento. Aquí se toma la hipótesis como una verdad absoluta algunas veces, y otras, se llevan a cabo unos experimentos mal diseñados y se propone una teoría desligada al experimento.

Ahora bien, ¿cómo podemos identificar cuando algo se trata de una pseudociencia?.
Para poder contestar a esta pregunta, hay que saber que las pseudociencias:
- No aplican una metodología de carácter científico
- Son dogmáticas: es decir, sus principios están planteados de tal forma que no admiten refutación.
- Proclaman teorías para las que no aportan pruebas empíricas que suelen contradecir resultados experimentales conocidos y aceptados por la ciencia.
- Proclaman teorías inconexas con los conocimientos y teorías de la ciencia.
- Son inmutables (imposibilidad de cambiar): no cambian incluso ante los nuevos descubrimientos.
- Utilizan un lenguaje científico pero solo en apariencia, desconociendo o mal interpretando su significado.
- No cumplen la estrategia de la navaja de Occam o principio de parsimonia. Esto es un método de construcción lógica según el cual, en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta
- No buscan leyes generales
- Descalifican las críticas por parte de las ciencias de varias formas: utilizando falacias ad hominem (consiste en intentar descalificar personalmente a un adversario, en lugar de refutar sus afirmaciones), aduciendo conspiraciones o proclamándose objeto de persecución cuando sus planteamientos son rebatidos.
- Invocan entes inmateriales o sobrenaturales que son inaccesibles a la investigación empírica. Algunos ejemplos son la creación divina, el inconsciente metafísico...
- Proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero solo ante el público general ya que se niegan a poner a prueba sus explicaciones ante la comunidad científica.

También hay que saber que algunas ciencias actuales comenzaron como pseudociencias, y a veces cambiaron de nombre en el proceso: por ejemplo, la astrología es el remoto origen de la astronomía, y la alquimia de la química. Cuando se produjo la separación, algunas personas que lo practican no evolucionaron y, por eso existe la astrología, la alquimia...
Después de esto, ya podemos diferenciar la pseudociencia de ciencia. Pero, aún así, hay pseudociencias y hechos muy claros que están continuamente presentes en nuestro entorno:
  • Telepatía: consiste en la transferencia de pensamientos o sentimientos entre individuos a través de la mente.
  • Telequinesis: es una hipotética capacidad que posee la especie humana. Con ella, se supone que es posible desplazar objetos sin que intervenga ningún medio físico conocido. Es decir, consiste en poder mover objetos con la mente.
  • Astrología: conjunto de creencias que pretende conocer y predecir el destino de las personas, y con ese conocimiento pronosticar los sucesos futuros
  • Numerología: permite predecir el futuro de una persona interpretando el orden de los números en la fecha de nacimiento o un valor numérico de las letras de su nombre.
  • Homeopatía: pretende los poderes curativos de una sustancia pueden aumentarse reduciendo su concentración en agua, incluso hasta la desaparición física de la misma.
  • Tarot: baraja de naipes que a menudo es usada como medio de adivinación de hechos presentes, pasados o futuros,
  • Levitación: que permite que la ley física de gravitación no se lleve a cabo gracias a la meditación.
  • Quiromancia: estudio de las líneas de las palmas de las manos que, por medio de la observación, revelan supuestamente el perfil psicológico y fisiológico de una persona.
  • Espiritismo: permite a un individuo comunicarse con espíritus normalmente a través de personas intermediarias llamadas mediums.
  • Precognición: es el poder de predecir un hecho aún no ocurrido.
  • Radiestesia o rabdomancia: creencia de que existen energías o elementos sobrenaturales
    que pueden ser detectados por medio de un péndulo u otros artefactos mantenidos en suspensión inestable.
  • Clarividencia: el conocimiento de un hecho contemporáneo obtenido por vías psíquicas, como por ejemplo, el saber que una persona determinada ha tenido un accidente lejos, en el momento en que se produce.


En fín, una chocante cantidad de propuestas que siguen siendo creídas por bastante gente, incluso en países desarrollados, donde la cultura está al alcance de todos. Una versión más ligera pero también mucho más popular de la pseudociencia son productos como las plantillas magnéticas, los parches antigrasa, los revitalizantes a base de ginseng o jalea real, las dietas milagro, las pulseras magnéticas, el agua imantada...

En conlusión, la pseudociencia no deja de interponerse en el camino par distraer a todos, proporcionándonos respuestas fáciles, evitar el escéptico, apelar a nuestros temores... Además, pretenden utilizar métodos y descubrimientos de la ciencia, pero son desleales a su naturaleza, a menudo porque se basan en pruebas insuficientes.
Estas pseudociencias se encuentran en todas partes, hecho que puede confundir al individuo. Para terminar, voy a citar una frase que dijo Asimov refiriéndose a las pseudociencias.
"¿Existe algún crimen mayor que el de instruir de forma deliberada y errónea al público acerca de la ciencia, el de engañarlo deliberadamente, el de defraudarlo y el de alimentar y estimular su ignorancia?”

Bibliografía:

Rebeccah Cohen
Irene Salinero

2 comentarios:

Gabriel dijo...

En mi opinión habeis realizado un trabajo brillante.
El artículo está muy bien estructurado con una introducción que te incita a leerlo, un desarrollo en el que esta presente la información del tema que se trata y una conclusión que hace reflexionar.
Tambien me parece que esta muy bien documentado y que tiene elementos multimedia que le dan credibilidad al artículo y lo hacen más ameno.
Me gustaría resaltar también los vínculos de las palabras con sus definiciones.
Pero como ya se sabe nada es perfecto así que me gustaría resaltar un par de matices acera de vuestro artículo.
Pienso que el título no es el adecuado ya que al leerlo parece que pseudociencia y falsa ciencia no es lo mismo, pero luego la definís como falsa ciencia.
Por último creo que habeis puesto información sin darle una introducción, es decir, la poneis de repente.
Pero bueno como ya he dicho me parece un tabajo excelente y me gustaria felicitaros por ello.

VÍCTOR dijo...

¡Qué grande Asimov! Gracias por la cita, con vuestro permiso la pondré en algún sitio.
Coincido mucho con el análisis de Gabriel, tanto en lo positivo como en lo no tanto. Es cierto que engancháis con un lenguaje fluido aunque elevado. Me encanta que las fuentes aparezcan a lo largo del artículo junto con los vídeos, imágenes etc... demostráis haber comprendido las bondades del lenguaje hipertextual.
Sin duda os implicáis dejando patente vuestra postura y eso es parte de la idea que quería que transmitierais con el trabajo en el blog.
Creo al igual que Gabriel que algunas cosas aparecen de repente y eso le resta empaque al artículo. Del mismo modo se hace necesario recurrir a más fuentes además de Wikipedia (en esto no coincido con Gabriel en cuanto a la fiabilidad de las fuentes.