18 de mayo de 2010

Ordenadores organicos


Nuevo paso hacia el futuro

Los ordenadores orgánicos o neuronales (en inglés, wetware computers) son una innovadora tecnología basada en la creación de chips electrónicos conectados a neuronas vivas de animales mamíferos. Son, en realidad, cerebros artificiales y a la vez orgánicos, aún muy primitivos, con capacidad para realizar tareas muy simples, pero al igual que cualquier tecnología en sus comienzos, es seguro que acabará desarrollándose y tendrá infinitas aplicaciones en la ciencia, sobretodo de la salud humana.

A pesar de que faltan décadas de investigación hasta poder manejar esta tecnología y poder poner en práctica sus dotes, ya han sido construidos algunos prototipos, como el de un ordenador conectado a neuronas de sanguijuela que es capaz de realizar algunas operaciones aritméticas simples.
El profesor Bill Ditto, responsable de este primer prototipo y principal investigador de los ordenadores neuronales, está guiando su investigación para que tenga aplicaciones en la medicina.




¿En qué consisten los ordenadores orgánicos? El proyecto NACHIP.

Estos chips, que hasta ahora no son más que una sombra de lo que pueden llegar a ser, permitirán "comunicarse" con las neuronas de algunos animales y tal vez en un futuro, también de seres humanos. Se trata de chips de silicio que se conectan a las neuronas por medio de proteínas, que actúan de intermediarias.
Si todo saliera según lo previsto, las aplicaciones que se le podrían dar a los neurochips serían ilimitadas. A largo plazo podrían permitir la creación de prótesis de nervios muy sofisticados que ayudarían a combatir desórdenes neurológicos. También se podrían construir computadoras biológicas que utilizaran neuronas vivas para realizar sus funciones. Por último, en la industria farmacéutica podría utilizarse para estudiar los efectos de un fármaco o drogas sobre las neuronas y descubrir rápidamente vías de investigación. Y estos son sólo los primeros objetivos.

El proyecto NACHIP consiste en desarrollar una relación entre tejido vivo de neuronas individuales y compuestos químicos inorgánicos de los chips de silicio. Se trata de un grupo de trabajadores con esta finalidad y que han conseguido colocar 16384 transistores y centenares de condesnadores en un chip de un milímetro cuadrado. Para pegar las neuronas, se utilizan proteínas que se encuentran esencialmente en el cerebro, que no solo permiten pegarlas, sino que facilitan el impulso eléctrico. Todo este proyecto permite estimular a las neuronas a través de condensadores, lo que da lugar a una comunicación en dos vías.



Algunas ideas, quizá no éstas en concreto pero que sí guardan relación con la nanotecnología, ya están en pleno desarrollo. Incluso en Internet ya podemos ver cómo los usos de estas tecnologías podrían comercializarse como un producto más, y venderse en el mercado.



La creación del neurochip nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: ¿Hasta qué punto el ser humano y la máquina pueden llegar a trabajar y colaborar juntos?, ¿significa esto que en un futuro próximo encontraremos humanos con componentes metálicos y electrónicos o robots con rasgos físicos humanos?, ¿desde el punto de vista ético, qué significa un ordenador orgánico? La primera de las preguntas lleva latente en las mentes de los científicos mucho tiempo, sin embargo, después de conocer el proyecto NACHIP la respuesta está mucho más clara. Aún así, cuesta pensar que fusionar aparatos tecnológicos con neuronas pueda llegar a tener resultados positivos. ¿Cómo vamos a modificar células tan complejas y misteriosas como las neuronas si ni siquiera hoy en día conocemos su funcionamiento del todo? ¿Si no llegamos a entender perfectamente lo que pasa en una conexión entre neuronas, cómo vamos a intentar crear conexiones entre una neurona y un chip electrónico? En esta investigación bien podríamos decir que se está trabajando¨a ciegas¨. Pero también podríamos mirarlo desde otro punto de vista. Las neuronas, en el fondo, no son más que transmisoras de un impulso nervioso, de corrientes de electrones, exactamente igual que los circuitos de un chip. En términos generales, se podría decir que una neurona y un procesador funcionan igual, solo que una es natural. y el otro artificial. Éste es sin duda un pensamiento muy incómodo. A nadie le gusta pensar que la biología y la tecnología pueden ser tan semejantes, y aquí nos trasladaríamos a la tercera pregunta. Pero, para tranquilizar a los más desconfiados y escépticos, hay que tener en cuenta que mientras que estos nuevos inventos se utilicen para mejorar la calidad de vida de las personas, no hay nada que temer.

Laura Sepulveda y Jorge Almagro

BIBLIOGRAFÍA:

http://www.madrimasd.org/informacionIDI/noticias/noticia.asp?id=25161

http://translate.google.es/translate?hl=es&langpair=en%7Ces&u=http://en.wikipedia.org/wiki/Organic

http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/268146.crean-el-neurochip.html

http://www.elpais.com/buscar/ordenadores-neuronales

http://ciencialaultima.blogspot.com/2010/04/ordenadores-organicos.html

7 comentarios:

nicolas dijo...

Me ha parecido extraordinario este artículo. La verdad que no tenía ni idea sobre la existencia de estos tipos de ordenadores y me ha parecido interesante saber lo que son y lo que buscan. Lo único que podría aconsejaros a mi parecer, es una opinión o conclusión.
Bien hecho!

Jaime dijo...

Interesantísimo artículo, nunca había oido hablar de semejantes ordenadores. Es de agradecer que no haya errores gramaticales, ni faltas de ortografia, pero hubiese estado mejor poner la letra un poco más grande.
El trabajo está muy bien organizado bajo títulos. El final del artículo demuestra originalidad al hacer preguntas para luego responderlas, de hecho es la primera vez que lo veo un artículo en este blog. Coincido con el Señor Nicolas, que hubiese estado bien incluir una conclusión con vuestra opinión personal. Tambien creo que deberíais haber explicado con más profundidad alguna de las fotos, ya que me he quedado con dudas sobre que eran. Tambien hay que recalcar que utilizais, en general, fuentes de información bastante seguras, como elpais. Pero resumiendo: Excelente trabajo!

Irene Salinero dijo...

Como mis otros dos compañeros han comentado yo tampoco conocía de la existencia de estos ordenadores. La verdad es que la idea de que en un futuro no puedan implantar chips en la cabeza asusta y concluye en la típica pregunta de ¿quien juega a ser Dios y controlarnos? Y hay una cosa con la que no estoy de acuerdo al principio decis que como toda la tecnologia esta tendra un futuro, pero no estais pensando en todas las tecnologías que comienzan como un buen proyecto y acaban fracasandose y nunca siendo conocidas si no te chocas con ese tema alguna vez en tu vida. Pero bueno por el resto me a parecido un articulo muy interesante y de una extensión apropiada (cuando los articulos son muy largos acaban resultando pesados y aburridos) ¡Bien hecho!

VÍCTOR dijo...

Estoy algo confundido... creo que mi desconocimiento del tema ha hecho que me quede a medias. Tengo la sensación de que no me han quedado muy claras las cosas... lo cual es atribuible a mi escasa inteligencia o a que lo habéis contado para expertos.
Por otro lado el tema es interesantísimo y está bien redactado.

Juan dijo...

...Interesantísimo tema el de vuestro artículo. Realmente curioso todo esto de los "bioordenadores".
Quizás coincida con Víctor en que, me he quedado en una especie de estado catatónico no por como habéis escrito el artículo, que me parece muy bueno, sino por una sensación de quedarme un poco a medias y también por el mismo extraño escalofrío que recorre mi espalda cuando veo Blade Runner o Inteligencia Artificial.

Laura Sepúlveda dijo...

Gracias por vuestras opiniones. Debo decir, en respuesta a vuestro consejo de incluir una opinión o conclusión, que el último párrafo del artículo, en el que se formulan esas preguntas en parte retóricas y te abre (o intenta hacerlo) una reflexión acerca de este tema, ha sido lo que yo he considerado nuestra conclusión, aunque no se especifique. Coincido, eso sí, en que debería haber sido un poco más personal. Por último, y en respuesta a la sensación de "a medias" en la que algunos os habeis quedado, debo decir también que la falta de información sobre los ordenadores orgánicos no nos ha permitido profundizar más en el tema. Utilizamos todas las fuentes que nos ofrecían información sobre esto, pero eran escasas y tampoco demasiado buenas. Es un tema complicadillo, la verdad.
(Dirigido a Juan) Me agrada saber lo de tu estado catatónico.

melóm dijo...

las neuronas dentro del chip están vivas? de qué se alimentan? que fuerte. tengo que leer mucho más para entender algo así.