26 de abril de 2013

LOS SERES VIVOS COMO RECURSO (Paula de Blas y Teresa Tirado)


En este artículo se habla de la utilización de los seres vivos como recurso, y se profundiza en los animales marinos, los animales de los que provienen productos cárnicos y los vegetales. Las acciones humanas se están cargando todos y cada uno de sus ecosistemas, y esto nos deparará graves consecuencias en un futuro no tan lejano como creemos.

La sobrepesca se lleva a cabo en los océanos y es básicamente la captura de fauna silvestre que habita en éstos en cantidades elevadas, tan elevadas que no permite que las especies puedan restablecerse en un futuro.
Esto comenzó a comienzos del siglo XIX, cuando era necesaria grasa para fabricar el aceite que se empleaba en las lámparas de la época. Esta grasa fue obtenida de las ballenas, que fueron capturadas masivamente. Otros peces, como el bacalao, el arenque del Atlántico o las sardinas de California, que actualmente nos sirven de alimento, estuvieron al límite de la extinción a mediados del siglo XX debido a su sobrepesca.
Los científicos marinos saben en qué época comenzó esta práctica y tienen una idea aproximada de cuándo acabará; la sobrepesca tiene su origen a mediados del siglo XX, cuando las iniciativas internacionales eran crear acceso a los alimentos ricos en proteínas y para ello se recurrió al aumento de la pesca. Las grandes flotas que hacían estas prácticas estaban dirigidas por empresas cuyo objetivo era lucrarse al máximo y, por lo tanto, utilizaban técnicas muy agresivas. Al poco tiempo el consumidor tenía una amplia variedad de especies marinas a su disposición. En 1989 la industria tuvo su auge y desde entonces sus rendimientos se han estancado o incluso han descendido.
Las flotas se adentran cada vez más en el océano para obtener especies de zonas más profundas, procedimiento llamado “pesca esquilmadora”, que está perturbando la cadena alimentaria marina. La revista Science predijo que, a no ser que se tomen medidas, la pesca mundial de todas las especies se desplomaría para el año 2048.

Esta foto es motivo de la creciente demanda mundial de salmón de Japón, especie cuya existencia peligra.

El consumo de carne, definitivamente, no es un consumo responsable. Y este consumo irresponsable acarrea no sólo problemas ecológicos, sino también de salud y económicos. Principalmente está el maltrato a los animales, pero dejemos esto aparte ya que es un tema bastante polémico. La FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) afirma que la alimentación animal constituye el 95% de la producción mundial de soja y el 44% de la de cereales. Por otro lado, el Departamento de Agricultura de los EEUU declara que la mitad de la pesca mundial se utiliza para piensos. ¿Es realmente rentable todo esto? No, ya que la producción animal consume 25 veces más recursos energéticos y naturales que los necesarios para producir la misma cantidad de proteína vegetal. Una cosecha de una hectárea destinada a alimentar animales darían lugar a alimentar a 3 o 4 personas con la carne obtenida de dichos animales. Esta misma cosecha alimentaría a unas 70 personas a base de proteína vegetal.

No solo implica una sobreexplotación de recursos como el suelo, también el agua se ve perjudicada; por un lado para obtener un kilo de carne se necesitan 20000 litros de agua, y por otro, toneladas de residuos procedentes de la industria cárnica son vertidas cada segundo en los ríos, contaminando sus aguas y produciendo gases tóxicos.
Como no se puede pretender que el mundo entero deje de consumir carne de forma radical, algunos han optado por la carne ecológica; ésta garantiza una buena cría de los terneros, alimentados por materias primas de producción ecológica. El inconveniente ahora es que la producción de carne ecológica requiere más recursos naturales, y por lo tanto más gasto. Esto nos da a entender que no es la solución. Mi conclusión, como bien dice un redactor de la Asociación Animalista es que “aspirar a que toda la población mundial pueda acceder a comer carne es difícil. Pretender que sea ecológica, impensable”.

Tras haber hablado de los seres vivos animales, tanto marinos como terrestres, quedan otros seres vivos que también sufren las consecuencias de las acciones humanas: los vegetales. La organización mundial de la naturaleza WWF/Adena ha hecho público un informe bastante preocupante y lamentable. En él se que demuestra que la superficie forestal disminuye de forma cada vez más insostenible, para hacernos una idea, el equivalente a 40.000 campos de fútbol al día de superficie forestal.




Hace 8000 años, los ecosistemas forestales ocupaban el doble de espacio que actualmente, cuya extensión es de 3866 millones de hectáreas. Los principales responsables de esta pérdida forestal son las talas ilegales o la transformación de bosques para cultivos intensivos de soja y aceite de palma. También juegan un importante papel los incendios forestales, tanto los accidentales como los provocados por los humanos.
En el caso de España, el fuego arrasa cada verano una superficie media de 150000 hectáreas, y apenas queda el 20% de las masas forestales originales. Mientras tanto, otro 20% del territorio nacional sufre riesgos extremos o altos de erosión.

Bibliografía:

7 comentarios:

Victor Acosta dijo...

Cuando la copia es literal hay que indicarlo sobre el texto y mencionar la fuente de procedencia.
Dada la posibilidad de incluir elementos multimedia en los blogs creo que no le habéis sacado el conveniente partido a la tarea en ese sentido.
El tema da mucho más de si en la dirección de la concienciación y explicación de cómo y para qué cambiar los hábitos alimenticios.
Las fuentes quedan mejor citadas a través de vínculos en plalabras o frases a lo largo del texto cuando proceda.
No incluís opinión personal.

Irene dijo...

A mi me a parecido un buen artículo, está bien redactado y el tema es muy interesante. Las imágenes son muy representativas como la imagen de la sobrepesca en la cual observamos las grandes cantidades de peces concentrados en una sola red.Yo habría incluido vídeos y algún link que acompañe vuestra explicación para hacerla más amena. Aunque la información es buena y está bien redactada os aconsejo que también incluyáis una opinión al respecto o una posible solución o cambio necesario para evitar ésto. Por lo demás es un genial trabajo. Enhorabuena!

natalia navarro ansorena dijo...

El tema del artículo me parece interesante, pero me parece que el enfoque es algo tremendista, una cosa es la destrucción de especies en extinción y otra cosa es decir que el consumo cárnico no es ecológico. No he visto links de videos, aun así veo interesante el desarrollo del trabajo y la conciencia de no abusar en el consumo de seres vivos

Lucky dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lucky dijo...

Me ha parecido que la información y las imágenes del artículo eran muy buenas, pero en mi opinión, demasiada información y mas bien pocas imágenes. Este tema es uno de los que mas se abordan en reuniones internacionales, y tiene mucho juego en cuanto a imágenes y vídeos, ya que estos hacen un impacto mucho mas fuerte en el lector que el texto: Hay que verlo para creerlo. Me hubiera interesado mucho ver una opinión personal en el artículo, ya que cada persona tiene la suya. Aún así, ¡Buen artículo!
Una última cosa, la foto de los pescadores japoneses ilustra la caza de el atún, pescado proveniente del mar, y no del atún, un pez de río y bastante mas pequeño.

eduramosv dijo...

Este artículo trata un tema de bastante importancia en la actualidad. La información que nos proporciona este artículo es muy buena, aún que en mi opinión, llega a ser un poco excesiva. El haber incluido un mayor número de recursos del tipo vídeos o cuestionarios en línea, habría ayudado a un mejor entendimiento del tema. Por lo general, un buen artículo.

Alvaro Lopez dijo...

Un tema interesante a tener en cuenta, ya que los seres humanos en ocasiones no sabemos medir adecuadamente. Es cierto, que se podrían incluir algún recurso visual más, como un vídeo o alguna otra imagen.
Por otra parte hay que conseguir concienciar a la gente que debemos tener cuidado a la hora de sobreexplotar los ecosistemas, y que debemos medir el nivel de animales que cazamos. Es decir, que hay que fijarse tanto directamente (caza), como indirectamente (destrucción del medio donde viven).
Por último me gustaría añadir que se podría haber incluido alguna opinión sobre el tema. De todas formas buen trabajo y bien redactado.