13 de junio de 2009

Nucleares si, nucleares no. ¿Y tú de quien eres?



Nucleares si, nucleares no. ¿Y tú de quién eres?




El debate: ¿Sólo política?


La pregunta que titula el artículo está, en este momento, de más actualidad que nunca. El posible cierre de una de las centrales nucleares más antiguas de España, la de Garoña, tras casi 40 años de funcionamiento y el debate que ha originado entre Gobierno y Oposición, ha actualizado la vieja dicotomía: energía nuclear: ¿sí o no?.
El debate está en la calle, y en el Parlamento y la prensa, pero creo que es algo más que un debate político, o al menos debería serlo, ya que su existencia como fuente de energía implica algo más que una postura de “izquierdas o derechas” puesto que tiene consecuencias económicas, y, sobre todo, y creo que más importante, medioambientales, es decir, el futuro más o menos sostenible de nuestro Planeta.
Tradicionalmente hay dos posturas claramente enfrentadas:




Razones para el NO:


Si hay algo que pueda resumir esta postura es la O.N.G. Greenpeace y su “Decálogo para decir no a la energía nuclear”.
La postura de este grupo, y de todos los partidos ecologistas del mundo, pero también de una gran mayoría de la población de tendencia progresista, es que hay que abandonar la energía nuclear, ya que no hay ningún problema técnico, energético o económico que lo impida y, además, es lo más deseable desde el punto de vista de la seguridad y de la protección del medio ambiente y la salud. Para ellos no es necesaria, sólo depende de los políticos de turno, de su voluntad e ideología para, poco a poco, prescindir de ella.




Razones para el SÍ
Se podría resumir en las declaraciones de Sánchez Galán, presidente de IBERDROLA en las que defendió la producción de energía nuclear con la frase; ”ya que España compra fuera el 85% de la energía que consume y, además, supera en un 60% las emisiones de CO2 marcadas por el Protocolo de Kyoto, no podemos permitirnos renunciar a la energía nuclear ni a las centrales nucleares seguras: sería un error que pagaríamos con la pérdida de energía, competitividad y empleo".
De forma un poco más extensa los expertos apuntan una serie de razones, como vemos en el siguiente vínculo: Nuclear "sí" o nuclear "no"? - Intereconomía
Resumimos pues algunas de estas razones:





1. Independencia energética: Actualmente dependemos de la energía primaria (combustible) que está concentrada en zonas geográficas específicas y puede generar situaciones de dependencia peligrosas.
Sin embargo, esto es algo que no ocurre con el Uranio, ya que no está concentrado en ninguna zona concreta. El sistema energético en España, basado ampliamente en la dependencia del Gas y de las energías renovables, es vulnerable a problemas de suministro y al descontrol de los precios.
Pero sin embargo esto también se puede refutar, como dice el artículo anterior, ya que aunque el uranio no está concentrado en ninguna zona concreta, lo cierto es que España tendría que importarlo ya que la extracción de este metal lleva extinguida desde el año 2000.






2. Energía nuclear, reforzada por energías renovables: Siguiendo este razonamiento la energía nuclear es la solución frente a la proveniente del carbón, gas y petróleo y nos permitiría un futuro más independiente. Además, con los tratados de no proliferación de armas nucleares se desecha una cantidad de plutonio muy importante, que podría transformarse en electricidad gracias a las centrales nucleares.
Así pues el problema no son las energías renovables, sino el resto de las energías, pues tan sólo el 20% de la energía proviene de fuentes renovables. El 80% restante proviene del carbón, petroleo y gas y la energía nuclear . Evidentemente esto hace aún más difícil prescindir de la energía nuclear, que supone un tan sólo 20% de las energías no renovables, pues quedaríamos a merced de las energías consumibles tradicionales.


3. Innovación tecnológica. Actualmente, según los expertos, existe suficiente tecnología para asegurar una total seguridad en las centrales nucleares. Por otro lado también existe un total control en la eliminación de los residuos. Incluso los considerados de alta actividad tienen una gran capacidad energética que puede ser aprovechada.

En resumen cada vez más hay más colectivos que defienden la energía nuclear. Aunque aún son muchos sus detractores, cada vez se escuchan más argumentos a favor. En este sentido, un estudio elaborado por Accenture muestra que más de dos tercios de la población mundial considera que sus respectivos países deben utilizar la energía nuclear.

2. Situación actual de la energía nuclear

Las cifras: Dependencia de la energía nuclear en el mundo y en España
Actualmente la situación ya la hemos descrito: del total energético que consumimos, el 20% es renovable y el 80% restante proviene de varias fuentes: un 20% es nuclear, y el resto de carbón, petróleo y gas.
Sin embargo, aunque pensemos lo contrario, en España casi el 20% de la energía eléctrica consumida por los ciudadanos de nuestro país se ha generado en una central nuclear
Así pues, aunque el consumo de electricidad según el último dato del que disponemos, 2008, se ha contenido: aumentó únicamente un 1%, el menor crecimiento desde 1993, no parece que estemos en condiciones de poder prescindir de esta fuente de energia.
Otro argumento que nos permite conocer la expansión o recesión de esta tecnología, es el gran número de centrales nucleares que se tiene previsto construir en el mundo: En 2006 había 34 unidades de nueva construcción que cuando entren en funcionamiento supondrán 28193 MWe nucleares. En ese mismo año se desmantelaron un total de 119 unidades que suponían una potencia instalada de 35165 MWe. Esta tendencia se mantuvo en 2007 con 117 reactores menos y una disminución del 2% mundial de producción de energía nuclear entre el 2006 y el 2007 y si finalmente comparamos (siempre según la IEA's en su informe “Monthly Electricity Statistics” del mes de junio de 2008) los primeros semestres de 2007 y 2008 (período enero–junio de cada año), la producción de electricidad total creció en los países de la OCDE un 2,4%.
Dentro de esa comparación, las energías renovables (geotermia, eólica y solar) en su conjunto crecieron un 21,1% entre uno y otro período, en tanto la energía nuclear volvió a caer un 1,8% en ese lapso, en 2008 y también según la IEA en su informe de diciembre 2008 de nuevo la producción de electricidad nuclear disminuyó un 1% respecto al año anterior, en el mismo periodo las energías renovables (geotérmica, solar, eólica) incrementaron su producción en un 32%.






El Informe “World Energy Industry, Statuts Report 2007” presenta información detallada sobre la evolución de la construcción de centrales nucleares en el mundo, centrales que según el informe tienen una edad media de 22 años. Con todo esto prescindiremos de la energía nuclear en 28 años más o menos.
Según el informe World Energy Outlook 2006 de la IEA, de los países desarrollados que tienen centrales nucleares, hay 10 que mantienen políticas de desarrollo de energía nuclear (Finlandia, Francia, Japón, República de Corea, Estados Unidos, Canadá, República Checa, República Eslovaca, Turquía y el Reino Unido). Otros 12 han establecido restricciones a la propagación de esta energía.
La tendencia parece la recesión de esta energía, frente a las energías renovables, pero ¿Es posible, en un medio plazo mantener esta tendencia, manteniendo los niveles de consumo?



La situación medioambiental de la energía nuclear
Actualmente hasta los más críticos están de acuerdo en el aumento de seguridad es un hecho en las centrales nucleares. Por otro lado el nivel contaminante de éstas es bajo, si comparamos con otro tipo de fuente energética de las denominadas no renovables, así el catedrático de Física atómica nuclear Lozano Leyva explica como “ de la chimenea de una central térmica de carbón sale más radiactividad que de una nuclear, ya que el carbón sale de una mina sin purificar. “
Sin embargo otro gran problema ambiental se plantea con la utilización de esta energía; y es, como no, el que hacer con los RESIDUOS generados, que son potencialmente muy peligrosos:
Actualmente hay dos tipos de residuos nucleares. Los de media actividad, que decaen rápidamente. Actualmente con el nivel tecnológico adquirido, y los fondos destinados, son residuos controlados y que desaparecerán en 100-150 años,
Con respecto al residuo de alta actividad, nos referimos a el como el residuo del combustible. Insisten en que están absolutamente controlados en las centrales y que se debe insistir en el control de acceso a dichos residuos. Además tienen una capacidad energética importante que se puede aprovechar para la obtención de mayor generación.

3. El futuro de esta energía y de las necesidades mundiales: ¿Hacia dónde vamos?

En el apartado anterior las cifras parece ser que nos indicaban cierta recesión mundial en la utilización de la energía nuclear. Sin embargo, y de forma contradictoria, la dependencia de esta energía es importante en muchos países del mundo: por ejemplo, la electricidad de países como Francia, Lituania, Eslovaquia, Bélgica y Suecia es en un 50% o más de origen nuclear
Las políticas energéticas son también muy variadas: Muchos países tienen políticas restrictivas, España entre ellos, mientras que otros son abiertamente partidarios de su desarrollo, como el caso de Francia.
Otra gran cuestión es el agotamiento de las reservas de Uranio, que, como sabemos es un recurso limitado. Las discrepancias ahí son enormes: según las fuentes que consultemos tenemos Uranio para 200 años y 16 Millones de Toneladas (Foro Nuclear) a 3 o 4 Millones de Toneladas y 50 años a nivel de consumo mundial según GreenPeace. Ninguno de los dos miente y la explicación la encontramos en la página de la IAEA (Agencia Internacional de la Energía) en su Nuclear Tecnlogy Review 2008.
Las estimaciones más optimistas están en torno a 180 años. En cualquier caso, como la tendencia de consumo de electiricidad a nivel es al alza, con un aumento de entre un 3 y un 6% anual, las expectativas más optimistas se reducen a 90 años.
La única posibilidad de prescindir de la energía nuclear sería disponer de energías alternativas y fiables. En este sentido según la prospectiva de la IEA, considera la energía eólica como la única fuente capaz de responder a este reto:
Mientras la generación nuclear caerá casi a la mitad de la actual (bajando del 9% que mostró en 2004 al 5% para el 2030) la participación de la eólica se cuadriplicará, pasando del 1% en 2004 a 5% para esa fecha.
Pero esto será de forma muy desigual geográficamente hablando: Para el año 2030 se espera un crecimiento en la capacidad nuclear instalada en China, Japón, India, Estados Unidos, Rusia y República de Corea. En Europa en cambio, la capacidad instalada bajará de 131 GW a 74 GW. Es de destacar que Alemania, Suecia y Bélgica habrán cerrado todas sus centrales nucleares para esa fecha.
En España en 2008 según red eléctrica en su avance del informe 2008, la tecnología eólica proporcionó el 11% de la electricidad total.
El principal problema que se plantea con las energías renovables, eólica y solar, es la imposibilidad de almacenamiento, ya que hasta el momento no existe ningún un sistema capaz de almacenar electricidad a gran escala por lo que estas tecnologías son muy irregulares y obligan a tener instalados una potencia equivalente de otras tecnologías.
Así según Red Eléctrica en el citado informe en 2008 hubo días en los que la eólica proporcionó hasta el 28% de le electricidad diario, con picos de hasta el 43% que pocos días después supuso únicamente el 1.7% de la demanda.
Así pues sólo resolviendo este problema se podrá aumentar la cuota. De hecho hoy en día la fiabilidad está muy lejos de alcanzar a la energía nuclear. En España y en 2007 el factor de utilización de nuestras centrales nucleares (% de horas anuales de funcionamiento) fue de un 80% frente al 30% de la eólica o la solar.




4. Conclusiones: El debate abierto. Mi opinión
En definitiva, tras el análisis de cifras, opiniones de expertos, cuestiones políticas, etc, mi conclusión es, valga la redundancia, poco concluyente.
Estamos realmente ante un debate abierto e inconcluso.
Evidentemente, sin contar cuestiones políticas ni económicas, que a mi modo de ver son secundarias en este debate, la energia nuclear es, por naturaleza, potencialmente peligrosa, sin embargo también, por esta misma razón, tecnológicamente ha logrado un nivel de seguridad altísimo, de manera que actualmente las centrales nucleares tienen casi posibilidades de “riesgo cero”, siempre y cuando se cumplan todas las disposiciones marcadas por los gobiernos, lo cual, desgraciadamente no siempre ocurre.
A nivel medioambiental no es una fuente de energía muy contaminante, estando por debajo de las energías de origen fósil. Incluso es tema de los residuos, tan difícil hace unos años, está bastante controlado.
Aún priorizando estas cuestiones no podemos olvidar que económicamente es una energía muy rentable, pues aunque requiere grandes inversiones, su rendimiento es muy alto, y políticamente permite a los gobiernos un grado de independencia comercial como ninguna otra (excepto las renovables).
Las cuestiones ideológicas y políticas, han logrado en algunas ocasiones, desvirtuar este debate, en cuanto que el apoyar o no esta energía se ha convertido en una forma de identificarse con una tendencia política u otra.
En mi opinión actualmente el mundo no pude permitirse prescindir de este tipo de energía. Creo además que de alguna manera es una fuente que presenta ventajas frente a las energías fósiles tradicionales, sobre todo petroleo y carbón.
Coincido con los ecologistas y otros grupos afines, que la solución a largo plazo no debería estar en ningún tipo de energía no renovable, sin embargo el factor económico prima puesto que tan sólo utilizar hoy en día las energías renovables supondría un incremento del precio de la energía para la población imposible de soportar. Sin embargo el invertir en este tipo de energía es la solución.
También pienso que sería importante llegar a cierto consenso mundial en este tema, puesto que no se trata de cerrar centrales nucleares en España y al tiempo seguir comprando este tipo de energía a otros países, acallando nuestras conciencias y a grupos políticos progresistas, pero a base de encarecer la electricidad a la población, y, sobre todo, siendo participe del incremento de la energía nuclear y el enriquecimiento de otros países a nuestra costa.
En definitiva creo que la capacidad de innovar e invertir pensando en futuro, llevará a desarrollar tipos de energía más limpias, sin coste medioambiental, sostenibles, y esto evidentemente son las energías renovables, pero creo que pueden ser compatibles con una energía nuclear perfectamente controlada y con riesgo cero.









1 comentario:

VÍCTOR dijo...

Mi más sincera y humilde enhorabuena. Es un ímprobo trabajo que no merece menos de un punto sobre la nota global de la evaluación.
El nivel de análisis, investigación y sacrificio que posees es digno de admiración.
En mi opinión nucleares no, si reducimos el consumo y por lo tanto cambiamos este sistema que conduce a cada día gastar más energía. De no ser así, serán necesarias.