6 de junio de 2009


SOSTENIBILIDAD ECOLÓGICA: HAGAMOS QUE NO SEA DEMASIADO TARDE

Por Sergio Álvarez



Quizá se están poniendo de moda estas expresiones y palabras que muchas veces creemos saber y no lo sabemos en realidad. Es cierto que conforme pasa el tiempo estos dichos se oyen más, en los telediarios, medios informativos, etc, pero va siendo hora de que los oigamos también en la calle.

Toda la humanidad depende de la diversidad biológica y de los servicios que nos proporcionan los ecosistemas. Los servicios de los ecosistemas incluyen servicios de provisión como el alimento y el agua, energía, materiales; y servicios de regulación como la regulación del clima, inundaciones, enfermedades, calidad del agua; y diversos servicios culturales. Hay una relación existente entre todos estos aspectos, por lo que la utilización de determinados recursos puede afectar a los servicios de regulación. Por ejemplo, los cambios en los usos del suelo, como la deforestación, tienden a reducir las lluvias locales y contribuyen a la desertificación y a la escasez de agua. Otro ejemplo es la capacidad de los ecosistemas para mitigar los efectos catastróficos del clima (huracanes), que ha sido reducida como resultado de la desaparición de las zonas húmedas, bosques y manglares.

Toda la humanidad depende por completo de las plantas, animales y otros organismos que constituyen la diversidad biológica del planeta y del flujo de servicios de los ecosistemas. Estos servicios son los beneficios que la sociedad puede obtener de los ecosistemas. Hay una relación directa entre funcionamiento de los ecosistemas y producción de flujos de bienes y servicios hacia la sociedad.

El ser humano ha utilizado y transformado los ecosistemas del planeta Tierra para resolver las demandas crecientes de los recursos, sobre todo en los últimos 50 años gracias al avance en la tecnología y la biotecnología. Esto nos ha aportado beneficios para nuestro bienestar y nuestro desarrollo económico, pero ha llegado tal punto en el que estamos abusando de los ecosistemas,y estamos notando no solo la escasez de recursos, sino también la degradación de los procesos reguladores: la purificación del aire y agua, la regulación del clima regional y local, los riesgos naturales y las pestes...


Esto es debido a que el ser humano está utilizando los recursos naturales más rápidamente de lo que el ecosistema puede reemplazarlos. Según el informe de Naciones Unidas sobre Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (Millennium Ecosystem Assessment 2005), el 60% de los servicios de los ecosistemas examinados se están degradando o se usan de manera no sostenible. Esto provoca cambios bruscos en el medio ambiente y catástrofes naturales en los momentos más inesperados, además de otras muchas cosas que perjudican de gran manera al ser humano. Es como si la tierra nos pagara con la misma moneda, aunque el daño producido por nosotros es mayor, y desgraciadamente éstas catastrofes casi siempre afectan a los más desfavorecidos, y no a nosotros, los inconscientes (en terminos generales) que tendríamos que sufrirlo.
Algunos ejemplos de estos cambios son la aparición de enfermedades, las alteraciones bruscas de la calidad del agua, la creación de “zonas muertas” en las aguas costeras, el colapso de las pesquerías y los cambios en los climas regionales.

Hay en todo esto una contradicción muy fuerte, que nos ponemos objetivos muy inportantes como reducir la pobreza y hambre, y no somos capaces de dar el primer paso, la sostenibilidad ambiental, algo indispensable para los anteriores.
Mucha gente niega que la sostenibilidad ambiental sea incumplida en estos momentos, pero hay claras pruebas de lo contrario, como son la situación de que 15.500 especies (de 38.000 evaluadas) están en peligro de extinción, incluyendo mamíferos, aves, anfibios, gimnospermas y millones de microorganismos no conocidos.

Hay una relación directa entre biodiversidad y funcionamiento de los ecosistemas. Los elementos constituyentes de la diversidad biológica de un área son los reguladores de las fuentes de energía y de materia y cumplen una importante función en la regulación y estabilización de las tierras y zonas litorales. Por ejemplo, en las laderas montañosas y márgenes de ríos, la estructura y diversidad de especies vegetales protege el suelo de la erosión de las aguas. La biodiversidad de algunos microorganismos del suelo es la responsable del reciclado de los nutrientes y la biodiversidad juega también un papel determinante en procesos atmosféricos y del clima.

La sostenibilidad ecológica significa el mantenimiento del capital natural, es decir, vivir dentro de la capacidad productiva del planeta. Es muy importante poner en la mente de la gente la importancia que esto supone, y no es nada facil. Ya desde el año 1972 se alertaba sobre los límites físicos del planeta en cuanto a la utilización de recursos naturales y a la capacidad de absorber las emisiones. Desde entonces, ya se propugnaba una profunda innovación social, a través del cambio tecnológico, cultural e institucional, para poder evitar el incremento de la huella ecológica de la humanidad por encima de la capacidad de carga del planeta Tierra. Pasaron 20 años y la huella ecológica había aumentado, no nos habíamos concienciado, la demanda humana derecursos excede la capacidad del planeta y la supera en la actualidad en un 20%. Viendo datos como este lo normal es que nos preguntemos, ¿Porque seguimos aqui?

El desarrollo sostenible necesita ciudadanos informados, capaces de tomar decisiones correctas para resolver las complejas situaciones a las que nos enfrentamos. Es necesario un cambio de mentalidad, sobretodo en la manera de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza, para poder encaminar el largo camino hacia la sostenibilidad.

Hay que actuar rápido y eficazmente, de lo contrario puede que sea demasiado tarde para contarlo. Tenemos que cuidar La Tierra entre todos, para ello hay que aportar un granito de arena, que si todos lo hacemos unidos, lo conseguiremos.

Un futuro sostenible y deseable es posible, pero es necesario desarrollar una visión y comunicarla. Una razón para la esperanza es que como nosotros los humanos somos los causantes del problema, nosotros podemos solucionarlo.

Para finalizar, dejaré un video, un cortometraje que es muy bueno en mi opinión, y que a lo mejor sirve para concienciarnos a nosotros mismos de otra forma.

1 comentario:

VÍCTOR dijo...

No cabe duda de que hace falta un cambio pero mientras nos decidimos a cambiar el tiempo se agota. Yo no soy de los pesimistas pero a veces tanta lentitud me exaspera.
Tu artículo tiene un toque de optimismo que me hace pensar que podemos conseguirlo.
Buen trabajo.